
Qué hacer ante el vértigo
La mayoría de los casos, a veces crónico a raíz de múltiples causas, se pueden tratar como problemas del oído interno y con trabajos sobre el posicionamiento del cuerpo
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Quien padece frecuentemente o ha padecido un ataque de vértigo, ha debido sentir que todo alrededor gira y da vueltas, lo cual hace perder el equilibrio además de generar otras sensaciones muy molestas que tienden a dejarlo completamente indispuesto (náuseas, sudoración repentina y otras).
Es útil saber qué hacer en el momento: en principio, no quedarse nunca de pie, y tratar de sentarse de inmediato, preferentemente en el piso y apoyando la espalda contra un plano vertical, como la pared. No hay que cerrar los ojos, sino mantenerlos abiertos observando un objeto o un punto dijo.
Si es necesario desplazarse, hacerlo en posición sentada o gateando, sin pararse a caminar hasta que todo pase; y no mover mucho el cuello ni hacerse masajes en la espalda.
¿Qué ha pasado? El organismo cuenta con una especie de sistema de control natural que permite mantener el equilibrio posicional del cuerpo. Cuando por algún motivo este sistema falla, el cuello se pone automáticamente rígido para compensar el desequilibrio, y los ojos comienzan a moverse sin control. Por eso todo parece moverse, y mantener la mirada fija ayuda a recuperarse. Si se masajea el cuello en el momento –más adelante sí será necesario– la sensación de desequilibrio puede volver.
El oído no sólo oye. La mayoría de los trastornos del equilibrio conocidos con el nombre genérico de vértigo posicional –el 70%, según la doctora Carolina Binetti, médica otorrinolaringóloga especialista del Hospital de Clínicas "José de San Martín"– se originan en el oído interno. Allí existen unos corpúsculos de calcio llamados otolitos, que al desplazarse activan difrentes terminales nerviosas y, en base a esa información, el sistema nervioso central procesa la ubicación del cuerpo en el espacio y controla los músculos para mantener el equilibrio.
Binetti, a cargo de la sección de Oído Vestibular en el deprtamento de ORL del mencionado hospital, señala que las causas pueden ser múltiples: desde un simple resfrío o un herpes hasta una patología crónica más seria –hay más de 15 enfermedades que se relacionan con el vértigo directamente–, y que por eso es necesario, especialmente en el caso de los niños y de los adultos mayores, consultar al médico cuando sucede. La crisis de vértigo, agrega, puede ser aguda o crónica, y para ambas formas existen tratamientos, formas de recuperarse o posibilidades de derivación, pero son totalmente diferentes en cada caso dependiendo de cuál sea la causa.
Mucho se ha asociado el vértigo con las contracturas cervicales, pero la doctora Binetti señala que en general no son la causa, sino que en la mayora de las veces es justamente la sensación de pérdida del equilibrio la que induce a la contractura y no al revés. Por otra parte, cabe aclarar que vértigo no es lo mismo que mareo: este último, típico por ejemplo en los estados febriles o en personas con trastornos de alimentación, es la sensación de estar débil y "en el aire".
En la semana del 12 al 15 de octubre el Hospital de Clínicas realizará –de 9 a 13, en su entrada por la calle Paraguay entre Azcuénaga y Pasteur– sus Jornadas de Vértigo y Desequilibrio, donde todas las personas que tengan síntomas de vértigo o trastornos del equilibrio podrán acceder a una consulta gratuita con un profesional capacitado y recibir toda la información necesaria.
Reubicar el cuerpo. Alrededor de una de cada tres personas experimenta en carne propia de qué se trata este problema al menos una vez en su vida, a partir de los dos años de edad. Puede durarapenas unos segundos, un tiempo o cronificarse. Para los casos en que el trastorno responda a una falla en el oído vestibular, hay tratamientos kinesiológicos, fisioterapéuticos o farmacológicos. En el 30% de los casos restantes –cuyo diagnóstico surge de varios tipos de pruebas– se requerirá una derivación al neurólogo.
El tratamiento del vértigo como problema del oído vestibular (que forma parte del oído interno) es relativamente nuevo y fue desarrollado hace apenas una década en Alemania (Universidad de Baviera, en Munich) y Estados Unidos. Binetti explica que hoy existen dispositivos tecnológicos que les permiten a los médicos evaluar las respuestas musculares del paciente a los diferentes estímulos del oído interno, así como detectar sus centros de equilibrio corporal y con ello, la dinámica exacta por la que cada cual pierde el equilibrio por diferentes movimientos, sobre todo los de la cabeza.
Todo esto permite determinar una adecuada rehabilitación, que consiste en restablecer el reflejo vestíbulo-ocular, cuya alteración genera la sensación de que "todo se mueve". Por otra parte, el reflejo vestíbulo-espacial, que es el que permite controlar los músculos motrices de todo el cuerpo para caminar y moverse sin perder el equilibrio en relación con el espacio, puede ejercitarse mediante la práctica del Tai-chi, un arte marcial de entrenamiento caracterizado por movimientos muy lentos cuyo objtivo es sentir el dominio del propio cuerpo en relaión con el tiempo y el espacio. De hecho, en este hospital público han incorporado esta práctica como parte de los tratamientos de recuperación.





