
Recrearon tejido peneano en laboratorio
Lo hicieron con bioingeniería
1 minuto de lectura'
Mediante el empleo de modernas técnicas de ingeniería de tejidos, investigadores del Colegio de Medicina de Harvard, en Estados Unidos, lograron obtener porciones de tejido peneano a partir de células adultas de conejos. Estas luego fueron implantadas con éxito en los animales que, informaron los científicos, pudieron copular adecuadamente.
Los autores del estudio, cuyos resultados preliminares serán publicados mañana en la prestigiosa revista NewScientist, dijeron que están intentando recrear en el laboratorio un órgano sexual masculino completo. De resultar exitosa en humanos, esta técnica ofrecería a los varones que han sufrido un daño en su pene o que nacieron con anormalidades genitales la posibilidad de reconstruir el órgano sexual a partir de sus propias células.
Los investigadores liderados por el experto en ingeniería de tejidos Anthony Athala, urólogo pediátrico del Hospital de Niños de Boston, reconocieron que esta técnica también podría ser utilizada con fines estéticos. Como alternativa a los métodos actuales de elongación peneana -que consisten en la inyección de células grasas o en el corte de sus ligamentos-, el médico extraería células de esa región para luego hacerlas crecer en tubos de ensayo y, finalmente, implantarlas quirúrgicamente.
Un trabajo complejo
"El pene es el órgano más complejo que hemos recreado mediante ingeniería genética", aseguró en NewScientist el doctor Athala, especialista reconocido, entre otras cosas, por haber desarrollado mediante esta técnica vejigas que pronto estarán disponibles para ser implantadas en pacientes.
Para recrear los tejidos peneanos, Athala desarrolló matrices de colágeno que imitan el tejido cavernoso del pene de los 18 conejos empleados y tomó muestras de sus células musculares y endoteliales. Luego de hacerlas crecer en tubos de ensayo, el investigador las colocó en las matrices donde, después de unos días, continuaron su desarrollo, conformando tejido eréctil.
Para probar su funcionalidad, retiró buena parte de los cuerpos cavernosos de los conejos y puso en su lugar los tejidos desarrollados en el laboratorio. Una vez que se recuperaron de la cirugía, los animales fueron capaces de "copular, penetrar y producir esperma", dijo el doctor Athala a NewScientist.
Los detalles del experimento serán publicados en la edición de octubre de The Journal of Urology.






