
Sufre de migraña el 17% de los argentinos
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Todo el mundo sabe lo que es un dolor de cabeza. Pero no todos, afortunadamente, conocen lo que es la migraña. Esta clase especial de cefalea, más habitual en las mujeres (en una relación de 4 a 1), afecta a cerca del 17% de la población -incluyendo niños y adolescentes- y, cuando sus síntomas son severos, literalmente detiene el ritmo habitual de vida.
Ocurre que, además del dolor de cabeza en sí, la migraña se presenta con síntomas muy incómodos que empiezan antes de la crisis y pueden obligar a que la persona que los sufre se autorrecluya durante horas o días.
"No es una simple molestia -explica la doctora Bibiana Saravia, presidenta de la Asociación Argentina de Cefaleas-, sino una enfermedad: se presenta acompañada de náuseas, vómitos y molestias por la luz, y causa problemas de concentración. Es realmente invalidante, por más voluntad que tenga el paciente."
Si bien alrededor del 17% de la población padece este tipo especial de dolor de cabeza, la gran mayoría, un 70%, no consulta.
"Son los que pueden tener una migraña de vez en cuando -advierte la especialista-: toman un calmante y se alivian, y se olvidan del problema porque, una vez pasados los síntomas, no deja huella alguna. En cambio, en un 30 por ciento de los casos la migraña aparece una y otra vez, a menudo varias veces por semana o a diario, y entonces sí adquiere una dimensión tan importante que se convierte en causa de consulta médica."
Durante un tiempo, todas las explicaciones acerca del origen de este tipo especial de cefalea se dirigían a la teoría de la dilatación excesiva de las arterias del cerebro. "En parte es así -continúa la doctora Saravia, que dirige el Gabinete de Cefaleas de la División Neurología del hospital Ramos Mejía, a cargo del profesor Roberto E. Sica-. Y, de hecho, los vasos sanguíneos aparecen dilatados durante la crisis en sí. Pero ésta es la manifestación final de un proceso que comienza a nivel neuronal: las neuronas de un migrañoso no funcionan igual que las del resto. Son hiperexcitables, reaccionan más frente a determinados estímulos, que pueden ser externos o internos, desde no dormir bien hasta cambios hormonales -especialmente en la mujer-, cambios climáticos o alimentos."
Además, en la migraña intervienen aspectos genéticos, pero éstos no determinan necesariamente la enfermedad.
Rasgos personales
Quienes se quejan de este severo dolor de cabeza, ¿tienen una personalidad especial? "No -dice la doctora Saravia-. Durante mucho tiempo se habló de la personalidad migrañosa : se dijo que era un individuo muy exigente, muy responsable, que se hacía cargo de todo. Entonces se hicieron estadísticas telefónicas y se demostró que al entrevistar no sólo a quienes consultan, sino a una muestra de la población general, se encontraban migrañosos que no tenían esa personalidad. No todos los migrañosos son iguales, pero aquellos para quienes es un problema tienen ciertas características. Suelen ser autoexigentes, puntillosos, melancólicos. Y así se da un círculo vicioso: quien tiene migraña sufre, ese sufrimiento lo limita y eso alimenta el sufrimiento."
La especialista añade que la migraña puede aparecer en la infancia, pero es más frecuente en la adolescencia, y a partir de ese momento prefiere a las mujeres.
"No está en claro por qué -comenta la neuróloga-, pero las alteraciones hormonales parecen ser una explicación. En el 80% de los casos la migraña desaparece espontáneamente luego de los 50 años."
Contra lo que muchas mujeres temen cuando sufren migraña en forma habitual y crónica, esta enfermedad no complica la posibilidad de ser madres.
"En la grandísima mayoría de los casos -dice la doctora Saravia- los síntomas migrañosos se resuelven durante la gestación, en especial a partir del segundo trimestre."
Por eso, muchas veces se intentó dar a las mujeres migrañosas un tratamiento hormonal que imitara lo que ocurre en el organismo durante la gestación.
"Pero no dio resultado -advierte la especialista-. Evidentemente, no son las hormonas que puedan incorporarse desde afuera."
Un 35% de las migrañas comienza con aura: un fenómeno que no sólo es visual (por ejemplo, que se borren de pronto las imágenes), sino que también puede comenzar por adormecer un brazo o trabar la lengua momentáneamente.
"La persona sabe que un rato después de eso -dice Saravia-, le vendrá el dolor de cabeza. Pero en la mayoría de los casos no se anticipa a través del aura."
Existen también síntomas premonitorios, que no siempre son identificados por los pacientes. "Es que lo que llama la atención son los síntomas tan fuertes, el dolor, la fotofobia, las náuseas, pero existen otros indicadores que anticipan el problema. Por ejemplo -agrega-, trastornos de memoria, deseo de comer dulces, retención de líquido u orinar mucho, cambios de humor, estar más sensible o agresivo... Es frecuente que un paciente diga: "Creo que me duele la cabeza porque ayer tuve una discusión", y lo más probable es que si no hubiera estado premigrañoso esa discusión no se habría producido."
La migraña no tiene una duración fija: puede extenderse desde algunas horas hasta 4 días. Y, en ciertos casos, requiere internación.
"En las guardias se reciben esas migrañas terribles que no respondieron a la medicación, con pacientes que se deshidratan por los vómitos, y hay que hacer un tratamiento endovenoso para cortar la crisis", asegura Saravia.
Las soluciones
"Esta afección produce estigma a nivel social y es algo muy pesado de llevar, tanto por las molestias que ocasiona como por su impacto en la relación familiar y en el trabajo: es una de las principales causas de ausentismo laboral", dice Saravia.
Muchas personas consumen fármacos contra el dolor de cabeza con tranquilidad porque son de venta libre. "Pero hay que prestar atención -advierte la neuróloga-. En especial con los que contengan ergotamina, que son vasoconstrictores y aumentan la presión arterial."
La doctora Saravia agrega que el criterio actual es proponer tratamientos a quienes tienen varias crisis por mes. "Si hay 4 crisis mensuales ese paciente merece un tratamiento preventivo -explica-. Pero si tiene menos de 4 crisis por mes aconsejamos un tratamiento de crisis, pero no más. Es que la migraña es una enfermedad crónica, pero que ocurre en un individuo sano: hacer sentir enfermo a alguien que tiene un dolor de cabeza una vez por mes tomando un medicamento a diario no tiene sentido."
Las crisis que provoca la migraña, agrega la doctora Saravia, pueden ser controladas con antiinflamatorios no esteroides (AINE), pero en dosis adecuadas, que debe indicar el médico. Asimismo, si el dolor es muy severo se pueden aplicar AINE inyectables. Para las náuseas también existe medicación.
"Además, hay una generación de fármacos, los triptanes, de los que existen varias clases y que fueron diseñados especialmente para controlar los síntomas de la migraña -agrega la neuróloga-. Actúan sobre la serotonina, cortan la crisis al inhibir la tormenta neuroquímica del cerebro. La dificultad es su costo, pero fuera de eso son los de primera elección para la crisis."
Dónde consultar
- Asociación Argentina de Cefaleas, Thames 2127.
- Hospitales: Ramos Mejía (Urquiza 609, 4127-0200); Zubizarreta (Nueva York 3952, 4501-0683/5985); Clínicas (Córdoba 2351, 4508-3629/3630/3660); Fernández (Cerviño 3356, 4808-2600); Francés (La Rioja 951, 4866-2546).
- Fundación Migra: autoayuda gratuita para pacientes. Informes: migra@dimpesa.com.ar
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