
Un grupo afirma haber logrado fusionar átomos, pero otros dudan
El trabajo se publica el viernes en Science, pero la revista levantó el embargo por las críticas
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NUEVA YORK (The New York Times).- En consonancia con las afirmaciones de hace 13 años de que se puede generar energía económica e ilimitada a partir de la fusión fría, un equipo de científicos asegura en la edición del viernes próximo de la revista Science que ha logrado esta fusión nuclear en un pequeño experimento. Pero antes de que los hallazgos sean publicados, muchos científicos ya han expresado su escepticismo, preguntándose por qué Science aceptó publicar el trabajo a pesar de sus dudas.
En el artículo, un equipo de investigadores dirigidos por Rusi Taleyarkhan, del Laboratorio Nacional Oak Ridge de Tennessee, y Richard T. Lahey Jr., profesor de ingeniería en el Instituto Politécnico Rensselaer de Nueva York, Estados Unidos, afirma que al hacer estallar acetona líquida mediante ultrasonido produjeron burbujas y que éstas colapsaron con tanta violencia que alcanzaron temperaturas de varios millones de grados, a las que los átomos pueden fusionarse y liberar ráfagas de energía.
A medida que las burbujas colapsan, producen sólo pequeñas cantidades de energía, reconoció Lahey, y agregó que sería posible aumentar en escala el proceso de modo tal que sea comercialmente útil. "Hemos pensado cómo hacerlo -dijo-. Si se pudiese realizar, resolvería muchos de los problemas que enfrenta la energía nuclear." A diferencia de las actuales plantas de energía nuclear, la fusión fría no produce desechos radiactivos.
Otros especialistas, como Lee Riedinger, director de ciencia y tecnología de Oak Ridge, dijeron que los resultados son interesantes desde el punto de vista de la física, pero que el aspecto práctico, como fuente de energía, "son inconcebibles".
El escepticismo de Riedinger sobre los hallazgos lo llevó en junio último a pedirles a dos físicos nucleares del laboratorio que realizaran mediciones independientes. Al utilizar otro detector, los físicos Dan Shapira y Michael J. Saltmarsh no hallaron ningún signo de los neutrones que deberían haber sido emitidos por la fusión.
"Nuestro experimento no confirma que eso haya sucedido", dijo Saltmarsh, que cree que los investigadores detectaron partículas del entorno y no el producto de la fusión. "Es fácil engañarse -dijo-. Hay que ser realmente cuidadoso."
En la fusión, dos átomos de deuterio, una forma pesada del hidrógeno, se unen para formar tritio -una variante aún más pesada de hidrógeno- que libera energía y eyecta un neutrón a una velocidad particular.
Posiciones contrapuestas
Durante décadas, los científicos han buscado la forma de aprovechar la fusión nuclear para producir electricidad, intentando -con éxito limitado- construir reactores que imitan los profundos procesos físicos por los cuales el sol produce calor y luz.
En 1989, B. Stanley Pons, de la Universidad de Utah, y Martin Fleishmann, de la Universidad de Southampton, Inglaterra, afirmaron que al forzar al deuterio dentro de un metal habían sido capaces de juntar suficientemente dos de estos átomos como para que se fusionaran. Los físicos teóricos descartaron esta idea por considerarla absurda. Aunque algunos investigadores creen que existen todavía procesos físicos en estos experimentos que deben ser explicados, casi todos están de acuerdo en que no es una fusión.
Los científicos que han revisado el trabajo actual dicen que, en contraste con la fusión fría, lo que hay detrás es el sonido. Los científicos han observado desde hace tiempo un desconcertante fenómeno conocido como sonoluminescencia , en el que una ráfaga de ultrasonido genera una burbuja en un líquido que colapsa y emite un haz de luz. Algunos teóricos, como Seth J. Putterman, de la Universidad de California en Los Angeles, creen que este colapso puede ser tan repentino que los gases atrapados se calientan lo suficiente como para iniciar un proceso de fusión.
Pero cuando el doctor Putterman formó parte del comité de Science que revisa los artículos presentados, se expresó en contra de su publicación. "Pienso que este trabajo está equivocado", dijo.
El punto en discusión es si los neutrones de la fusión salen despedidos de las burbujas que colapsan. Aunque los dos detectores del laboratorio de Oak Ridge operan en forma similar, los dos equipos de investigadores obtuvieron sus datos en forma diferente y no se ponen de acuerdo sobre cuál es el método más sensible.
La medición de estos fenómenos no es sencilla, ya que los investigadores bombardean la acetona con un rayo de neutrones cargados con alta cantidad de energía para crear las burbujas. Estas crecen hasta alcanzar un milímetro de diámetro, y entonces son empujadas por una onda de ultrasonido, todo en unas pocas centésimas de segundo.
EL doctor Putterman reconoció que Taleyarkhan y Lahey emplearon un "método superior" para medir los neutrones. "No los estoy culpando a priori -dijo-. Es una visión razonable, pero fue realizada en forma incorrecta."
Donald Kennedy, editor de Science, reconoció la controversia, pero defendió la publicación del estudio. En un editorial que acompañará al trabajo, escribió: "En este momento, no hemos hallado una razón para impedir su publicación, y menos aún para intentar desacreditarlo por anticipado. Los críticos prematuros de sus resultados y los que creen en ellos harían bien en tranquilizarse y esperar a que el proceso científico haga su trabajo".






