Un paso hacia el riñón artificial

Científicos de Advanced Cell Technologies dicen haber logrado cúmulos de células que filtran sangre
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31 de enero de 2002  

La compañía norteamericana de biotecnología Advanced Cell Technologies (ACT), que el año pasado informó haber obtenido por primera vez un embrión humano mediante técnicas de clonación, ha anunciado un avance científico de similar magnitud. En sendas entrevistas a los diarios The Times y The Washington Post, el vicepresidente de ACT, Robert Lanza, dijo haber creado riñones a partir de células madre o stem embrionarias de vaca obtenidas mediante técnicas de clonación.

Una vez implantados en las mismas vacas de las que se habían tomado las células para clonar los embriones, estos "minirriñones" de cinco centímetros de largo habrían producido orina. "Esta es la primera vez que células clonadas se han desarrollado dando lugar a órganos que muestran un valor terapéutico -dijo Lanza a The Washington Post-. Estamos en etapas tempranas, pero pensamos que es un gran avance."

La noticia se conoce en momentos en que el Senado de los Estados Unidos discute si confirmará la media sanción que obtuvo el año pasado una ley para prohibir la clonación humana, ya sea con fines reproductivos o terapéuticos, o si dicha prohibición sólo abarcará a quienes intenten clonar seres humanos.

Expertos nefrólogos ingleses manifestaron en la edición on line de la revista New Scientist su escepticismo sobre la posibilidad de que Lanza y sus colegas hayan recreado por completo un órgano tan complejo como el riñón. "Al igual que estos expertos ingleses, creo que la palabra minirriñón es simplemente una metáfora sensacionalista", dijo a La Nación el doctor Pablo Argibay, director del Instituto de Ciencias Básicas y Medicina Experimental del Hospital Italiano e investigador asociado de la Universidad de Oxford.

"Lo más probable es que en realidad hallan reunido algunos tipos de células de riñón a partir de células stem en una matriz que le sirve de esqueleto -agregó Argibay-. Desde el punto de vista de funciones como producir y concentrar orina el trabajo de Lanza es un logro, aunque lejos de la complejidad de un riñón."

El escepticismo de los expertos ante los resultados de los investigadores de ACT tiene sus razones. Lanza dio a conocer los resultados de su experimento a los medios sin antes haberlos publicado en ninguna revista científica que juzgue la validez de sus aseveraciones. Ayer, el jefe de prensa de la compañía dijo a La Nación que ni Lanza ni sus colaboradores darían más detalles hasta que los resultados sean publicados.

De células a órganos

"Podemos afirmar claramente que estos riñones produjeron orina y sobrevivieron varios meses dentro de las vacas -dijo Lanza a The Washington Post-. Esta es la prueba principal de que la clonación con fines terapéuticos puede funcionar."

La llamada clonación terapéutica -la obtención de células madre a partir de embriones creados mediante técnicas de clonación- ha sido propuesta por los científicos como un nuevo (y aún experimental) tratamiento para las enfermedades degenerativas, que consistiría en reemplazar los tejidos y órganos dañados por otros crecidos a partir de células del mismo paciente.

De esta forma se evitaría que el sistema inmunológico del paciente rechace el trasplante. Así, proponen los investigadores, podría solucionarse la actual escasez de órganos para trasplante.

¿Cómo obtuvieron estos minirriñones a partir de un puñado de células stem? Aunque hay detalles que todavía no han sido revelados, el procedimiento fue a grandes rasgos el siguiente: en primer lugar, Lanza y sus colegas tomaron una célula adulta de la piel de la oreja de una vaca y fusionaron su núcleo con un óvulo bovino, dando lugar a un embrión.

Hasta aquí la experiencia no difiere de cualquier procedimiento de clonación que se realiza en numerosos laboratorios del mundo. Pero Lanza esperó un poco más a que el embrión alcance un temprano estado fetal para identificar y extraer células renales inmaduras.

Estas células luego fueron cultivadas en matrices biocompatibles de cinco centímetros de largo, conformando lo que Lanza arriesga en llamar "minirriñón". Finalmente, éstos fueron implantadas debajo de la piel de la misma vaca a partir de la que se obtuvieron las células stem.

Según el investigador, los pequeños órganos se mostraron "funcionales", esto es, tomaban nutrientes de los vasos sanguíneos adyacentes y producían orina, la que era vertida en unas pequeñas vejigas sintéticas adosadas por los científicos a los minirriñones.

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