
Una aldea mendocina del siglo IV
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MENDOZA.- Restos de una aldea que perteneció a los indios agrelos y que permaneció escondida durante unos 1600 años fue descubierta en la zona de Potrerillos, donde se construyó un dique. El hallazgo, cuyo sitio será cubierto por las aguas en dos meses, es estudiado por arqueólogos y estudiantes de la Universidad Nacional de Cuyo.
Las excavaciones, que se iniciaron el año último, permitieron ver las huellas de una primitiva casa con parte de su estructura en buen estado de conservación. Se encontraron también restos de fogones, cerámicas, huesos de animales y elementos decorativos.
De acuerdo con los investigadores dirigidos por Víctor Durán, la zona fue habitada desde el siglo IV hasta el VII y los aborígenes tenían intercambio con indios chilenos.
La aldea fue encontrada en San Ignacio, en la margen norte del lago artificial Potrerillos, que se ha está formando debido a la construcción del dique sobre el río Mendoza. Durán declaró que se trabaja aceleradamente para rescatar las piezas, ya que las aguas de la represa se encuentran ya a unos 30 metros del hallazgo.
Los elementos arqueológicos quedaron al descubierto a raíz de los trabajos de las máquinas que excavaban y emparejaban el terreno que está siendo inundado por las aguas. "Esto confirma la hipótesis de que los agrelos vivían en aldeas de siete u ocho viviendas", dijeron los investigadores.
Los agrelos son considerados parte de una cultura prehuarpe que habitó el norte de Mendoza y el sur de San Juan antes de la conquista española. Su denominación proviene del arqueólogo Salvador Canals Frau, el primero en diferenciar las distintos grupos indígenas de la región cuyana. Los primeros rastros fueron encontrados en la localidad de Agrelo, Luján de Cuyo, a 20 kilómetros de esta capital, y el año pasado fueron hallados restos de una vivienda.






