
Vinculan al cigarrillo con la "prediabetes"
Predispone a la intolerancia a la glucosa
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Parece estar todo dicho sobre los riesgos que implica para la salud el consumo de tabaco. Aun así, siempre hay algo nuevo por decir. Un estudio publicado ayer en la revista médica British Medical Journal sugiere que fumar aumenta significativamente el riesgo de desarrollar intolerancia a la glucosa, una condición apodada "prediabetes", pues de no ser controlada deviene en diabetes.
Es más, el estudio, llamado Cardias, que evaluó a más de 4500 personas durante 15 años, reveló que incluso los no fumadores que habitualmente están expuestos al humo del tabaco también tienen un riesgo aumentado de prediabetes.
"Existen varias hipótesis que podrían explicar por qué fumar se asociaría a la diabetes", dijo a LA NACION el doctor Thomas Houston, profesor de Medicina del Centro Médico de Veteranos de Birmingham, Estados Unidos, y principal autor del estudio.
"El fumar ha sido asociado con un riesgo de pancreatitis crónica y de cáncer de páncreas, lo que sugiere que el fumar tabaco tiene un efecto tóxico sobre el páncreas [órgano donde se encuentran las células beta, que producen insulina] -agregó el investigador-. En los no fumadores, el tabaquismo pasivo quizás opere con mecanismos similares."
De todos modos, aclaró Houston, "estos mecanismos causales no han sido demostrados directamente por nuestro estudio, por lo que se necesitan más investigaciones". Lo que sí mostró su trabajo es que el 21,8% de los fumadores evaluados desarrollaron prediabetes durante el curso del estudio, contra el 11,5% de los no fumadores, que no estaban expuestos habitualmente al tabaquismo pasivo. En cuanto a los no fumadores que sí respiraban habitualmente el humo del cigarrillo en sus lugares de trabajo o en su hogar, el 17,2% ingresó en el estadio previo a la diabetes.
La intolerancia a la glucosa o prediabetes se diagnostica en aquellas personas en las que el páncreas produce una cantidad insuficiente de insulina que no es capaz de mantener en niveles normales los azúcares que circulan por la sangre.
Con el tiempo, y sumada a otros factores como la resistencia a la insulina (que es la incapacidad de las células de utilizar esa hormona para procesar los azúcares), la intolerancia a la glucosa va deteriorando la capacidad del páncreas de producir insulina.
Al final de ese proceso se encuentra la diabetes, enfermedad que padece alrededor del 7% de la población argentina.
"Hasta ahora no había ningún estudio científico que hubiera logrado vincular al tabaquismo con la intolerancia a la glucosa o con la diabetes", comentó a LA NACION el doctor León Litwak, jefe de la Sección Diabetes y Metabolismo del Hospital Italiano.
"Este estudio de alguna forma sugiere que el humo del tabaco tendría un efecto sobre el metabolismo -agregó Litwak-, y lleva a pensar que el cigarrillo podría actuar sobre el páncreas a través de ciertas sustancias que dañarían a las células productoras de insulina. Ahora, se necesitan estudios de ciencia básica para confirmarlo."






