
Vivir con diabetes
Cinco historias de argentinos que le ganan a un mal que afecta a tres millones en el país. El próximo domingo, en LA NACION Revista
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Cerca de tres millones de argentinos enfrentan el desafío de convivir día a día con una enfermedad que demanda constantes cuidados para evitar complicaciones. Grandes y chicos cuentan aquí sus miedos y dificultades, pero todos coinciden en una misma idea: dar batalla, siempre, vale la pena.
María Claudia Pedrayes de Juni, la empresaria exitosa que quería ser mamá
"Tenía y tengo un buen trabajo, un marido del que sigo muy enamorada: solamente me faltaban los chicos", explica esta licenciada en ciencias políticas y periodista que dirige su propia agencia de comunicación (Express News), mientras mira embelesada a sus tres hijos (Carlos, de 11; Violeta, de 9, y Marcos, de 8), buenos alumnos y activos deportistas: tenis, fútbol, rugby, surf...
Durante el embarazo de Carlos, María soñaba con la típica "pancita": no se limitó y engordó casi 30 kilos: pesaba 52 al comienzo y terminó con 80. "Lamentablemente, no me detectaron la diabetes que tuve durante la gestación. Mi hijo mayor pesó 4,200 kg", explica.
Hasta que un día, con su segundo embarazo, se sintió muy mal.
Cuidar, una asociación que brinda educación y apoyo a chicos y adolescentes
Pepe, de 11, y Juan Martín, de 25, forman parte de la Asociación para el Cuidado de la Diabetes en Argentina (Cuidar).
Creada y dirigida por la incansable Liliana Tieri –mamá de Estefanía, de 11, que hace 9 años recibió un diagnóstico que ninguna familia espera–, desde julio de 2001 Cuidar informa, educa, apoya y contiene a más de 2000 familias argentinas.
Los Baraldi, de Rosario, una familia "conquistada" por la diabetes
Deporte y diabetes son dos palabras muy familiares en la vida de los Baraldi.
Los síntomas para Pedro comenzaron después de jugar un circuito mundial de Seven con Los Pumas en Italia: tomaba mucho líquido, orinaba litros, tenía un apetito voraz y perdía peso. "Bueno, hijo, debés tener diabetes."
La voz de Jorge Baraldi no mostraba dramatismo. De cumplirse su diagnóstico, Pedro sería el tercer diabético de la familia, luego de él mismo y de su hijo menor, Andrés, que había "debutado" a los 8 años.
Nachi Heguy, amante del polo, la naturaleza y la música
Nachi Heguy convive con la diabetes desde los 8 años. Le tocaron las épocas en que tomar una gaseosa sin azúcar o decir que no a un postre eran sinónimo de ser "bicho raro". Pero él nunca dio muchas explicaciones y tampoco se privó de hacer nada de lo que le gustaba.
Verónica Giménez: un embarazo difícil que los futuros papás "pelearon" día a día
En poco más de un mes, Franco cumplirá su primer año y la casa se vestirá de fiesta. Es que Verónica Giménez, de 29 años, profesora de educación física y licenciada en kinesiología, era diabética desde hacía dos años cuando quedó embarazada, y muchas veces temió, durante esos nueve interminables meses, no llegar a ver esa carita siempre sonriente con que hoy ella celebra la vida junto a Gonzalo, su marido, de 31 años, arquitecto.
Lea el próximo domingo en LA NACION Revista , las historias de quienes enfrentan el desafío de vivir día a día con esta enfermedad.






