A cuatro meses del ataque que sufrió en Nueva York, Salman Rushdie adelantó un fragmento de su próxima novela
“Victory City”, el nuevo libro del autor atacado en agosto pasado, saldrá a la venta en febrero; se puede leer un fragmento online en el sitio de la revista The New Yorker
3 minutos de lectura'

En su primera actividad pública desde el 12 de agosto, cuando fue apuñalado durante una conferencia que dictaba en Nueva York, el escritor británico Salman Rushdie publicó en la revista The New Yorker un fragmento de su próxima novela, Victory City (Ciudad Victoria), la número quince de su carrera, que el grupo Penguin Random House publicará a principios de febrero.

“A Sackful of Seeds” (”Un saco de semillas”), que puede leerse en inglés en el sitio de la publicación, cuenta una historia épica que transcurre en el siglo XIV , “en el sur de lo que ahora llamamos India, Bharat o Hindustan”. Escribe Rushdie que “el viejo rey” de aquel territorio “no era un gran monarca: solo el tipo de gobernante sucedáneo que surge entre el declive de un gran reino y el surgimiento de otro. Su nombre era Kampila, del diminuto principado de Kampili, Kampila Raya”.
Rushdie anunció la publicación del extracto por Twitter. Fue su primer posteo desde el 9 de agosto, cuando anunció que su próximo libro saldría en febrero de 2023.
The first extract from VICTORY CITY is published in @NewYorker today. https://t.co/Ve7GVfKGvU
— Salman Rushdie (@SalmanRushdie) December 5, 2022
Tres días después, el 12 de agosto, ocurrió el ataque. El autor se disponía a dar una conferencia en el Instituto Chautauqua, que organiza eventos culturales en esa la localidad del mismo nombre al oeste del estado de Nueva York, cuando Hadi Matar, de 24 años, se lanzó hacia él y logró darle varias puñaladas hasta que fue derribado por personal de seguridad y espectadores. Desde entonces, el autor estuvo hospitalizado y, después, en recuperación.
En octubre, desde la Feria del Libro de Frankfurt, su agente literario, Andrew Wylie, contó que el autor perdió un ojo y la movilidad de una mano como consecuencia del ataque.
El principal sospechoso, Hadi Matar, estadounidense de origen libanés de entonces de 24 años, fue detenido inmediatamente y se declaró inocente en su juicio que comenzó a mediados de agosto ante un tribunal de Mayville, Nueva York.
El ataque causó conmoción en Occidente pero fue elogiado por extremistas de países musulmanes como Irán o Pakistán porque el escritor lleva 33 años siendo perseguido por una fatwa del líder supremo iraní que lo condena a muerte.
Rushdie, de 75 años, estuvo acosado por una sentencia de muerte desde 1989 cuando el entonces líder espiritual de Irán, el ayatolá Ruhollah Jomeini, dictó un decreto religioso que ordenaba a los musulmanes matarlo. Ese decreto fue la respuesta a la novela Los versos satánicos, que enfureció a los extremistas islámicos, ya que la consideraron una blasfemia por entender que se burlaba del profeta Mahoma y de sus creencias religiosas.
El escritor se trasladó a Nueva York a comienzos de la década de 2000 y obtuvo la ciudadanía estadounidense en 2016. Pese a la continua amenaza contra su vida, era visto en público y a menudo sin custodia aparente.
Una semana después del ataque, colegas y amigos del escritor organizaron una lectura pública en la Biblioteca de Nueva York para brindarle su apoyo.
Otras noticias de Arte y Cultura
Extraordinario y obstinado melancólico. Julian Barnes gana el Premio Princesa de Asturias de las Letras a la hora justa de la despedida
Convocatoria. Abren las postulaciones para los Premios ADEPA al Periodismo
Posó desnuda y vale millones. "La Venus de Londres” se reencuentra con su otro yo pintado por Lucien Freud "como si fuera carne"
1París, fábrica de ilusiones: una nube artificial se suma a la caverna del Pont Neuf y otros escenarios de asombro
2El descargo de Teresa Costantini y la batalla legal por un apellido que atraviesa al mundo de la cultura
- 3
Escritores, intelectuales y académicos firman una nueva carta por la Casa Argentina en París y piden la renuncia de su director
4Experiencias inmersivas: tensión, espejismos y un retrato imposible en un recorrido gratuito




