
Alumnos que quedan a la deriva
Sin aula: el abrupto cierre del Instituto Generación Siglo XXI se suma a una situación cada vez más frecuente entre los privados que ya dejaron afuera a cerca de 1800 estudiantes.
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El Instituto Generación Siglo XXI de enseñanza media cerró abruptamente sus puertas el pasado miércoles al serle ejecutada una cédula de desalojo sin dar mayores explicaciones a los padres de los 80 alumnos que cursaban el secundario allí.
Ubicado en Rivadavia 7440 a cuatro cuadras de la plaza Pueyrredón el cierre del colegio se suma al de otros 20 institutos privados que dejaron de funcionar en los últmos dos años obligando a cerca de 1800 chicos a reubicarse en otras instituciones. Según informó a La Nación Jean Forde madre de uno de los alumnos del instituto todo comenzó cuando los chicos vieron hace unos quince días a Teresa Pillet una de las propietarias del establecimiento llevarse algunos muebles de oficina. A los dos días luego de una reunión que tuvieron los socios se filtró la información de que el colegio cerraba y que los propietarios habían decidido no aparecer ni dar ninguna explicación.
"Nos indigna la impunidad. ¿Cómo puede ser que un colegio comience el ciclo lectivo sin presentar una balance sin tener sus papeles en regla con la DGI y con una deuda de más de 30 mil dólares?" dijo bastante molesta Jean Forde quien indicó el nombre de otra de las socias Alicia Cansiani actual rectora del Colegio Excelsior.
Sólo cuando el director general de Enseñanza Privada Jorge Bonapacce tomó cartas en el asunto comenzaron las tratativas con los propietarios para conformar una intervención con la rectora Claudia Ferrari y un grupo de padres para que la escuela funcionara hasta fin de año y para buscar un lugar donde trasladar en bloque a los alumnos.
Finalmente eso quedó en la nada cuando de la propia Dirección General de Enseñanza Privada llegó la noticia de que ante la negativa de los dueños el colegio cerraba definitivamente.
Según informó el Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop) el Instituto Generación Siglo XXI mantiene con los 23 profesores que quedaron sin empleo una deuda salarial que data de 1995. "En el sector privado hay falta de control de solvencia económica lo que procuramos es trabajar juntamente con el Estado y con el sector patronal para que se hagan estos controles" indicó Sandra Cabarrú secretaria de prensa del Sadop.
¿Qué pasa con los alumnos?
Los alumnos que vieron interrumpido su ciclo lectivo podrán inscribirse en las escuelas de la zona como el Instituto Cárdenas el Colegio Flores la Escuela Ameghino y el Instituto Granaderos sin pagar matrícula según notificó Bonapace a los padres.
El rector del Instituto Granaderos Víctor De Víctor dijo a La Nación que en los últimos días recibieron a unas 35 familias que fueron a anotar a sus hijos. "El Instituto Generación Siglo XXI tenía una dispersión de cuota muy grande había chicos que pagaban 50 pesos y otros 240. En nuestro establecimiento trataremos de contemplar esta situación. Aquellos que abonaban un arancel superior pagarán $146 que es la cuota del colegio. Y a los pagaban una suma sensiblemente inferior trataremos de becarlos en un 50%" dijo el rector del Instituto Granaderos cuya sede se encuentra en la avenida Directorio y San Pedrito.
Dicho sea de paso los padres de los 80 alumnos que hoy tienen que salir a buscar escuelas a mediados del ciclo lectivo pagaron en marzo una matrícula anual que les garantizaba al menos teóricamente la continuidad de las clases durante el 1996.
Apertura indiscriminada de aulas
La apertura indiscriminada de colegios privados en una magnitud que no guarda relación directa con el crecimiento poblacional parece ser aunque suene paradójico el factor que más gravita a la hora de indagar las causas que llevan al cierre de los institutos de enseñanza en la jurisdicción porteña.
A la par del cierre de unas 20 escuelas en los últimos 24 meses se crearon casi 40 nuevos establecimientos para un mercado poblacional que no creció en los últimos años.
Fiel reflejo de esa situación son los datos aportados por los dos últimos censos de población. En un paréntesis de 20 años las cifras muestran que la población porteña se mantuvo estable mientras que el número de colegios privados se incremento más de un 30% dentro de los límites de la General Paz.
De las 20 escuelas privadas que dejaron de enseñar en los últimos dos años se destacan entre las más renombradas el Instituto Santo Tomás Moro (Mendoza 2032) con más de 30 años de trayectoria en el corazón de Belgrano y el Instituto Argentino Leach (Scalabrini Ortiz al 2800) en Palermo. Entre ambos reunían una población de 400 chicos y se suman al cierre del recordado Instituto Elena Frondizi de Seghetti (Arribeños 1277) cuyo cierre reconoce también causas derivadas de la sucesión familiar.
Integran la lista de alumnos frustrados quienes concurrían a los colegios Didac Uno (Charcas 3080) Misqui Len (Deán Funes 1979) Instituto Peretz (Boulogne-sur- Mer 671) Celia Villaurreta (Madariaga 6341) Trigal (Tte. Gral. J. D. Perón 4043) Campo Alto (Matienzo 2489) Nuestro Tiempo (Pasaje Islandia 5467) y el trilingüe Salierno (Rivadavia 4531) y debieron ser reubicados.
En Belgrano donde conviven unos 140 colegios privados el número de cierres también se multiplicó. Las escuelas San Camilo Buen Pastor Mi Planeta Villa Belgrano y Mundo Primario School entre otras quedaron sin clases en los últimos dos años.
Según pudo saber La Nación la mayoría de los colegios que cerraron sus puertas habían sido incorporados a la enseñanza oficial en los últimos cinco años. Ello explica la flexibilidad de las normas que rigen la autorización y el funcionamiento de la enseñanza privada contenidas en un decreto de 1964. Sólo se requiere para abrir un colegio presentar antecedentes docentes demostrar un patrimonio que cubra los tres primeros años de gestión (alcanzan 200.000 dólares) y exhibir el alquiler o comodato de un edificio que garantice el funcionamiento por los primeros tres años.
Fuentes consultadas por La Nación admitieron también que el crecimiento de nuevas sedes escolares impactó sobre la matrícula de tradicionales colegios privados que vieron disminuir con el correr de los años el número de estudiantes y de secciones de grado.





