Arsenio Martínez de Campos
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El sepelio
Rodeado del cariño de los suyos, falleció en un campo familiar en Tres Arroyos Arsenio Martínez de Campos, marqués del Baztán, una persona querida por cuantos lo conocieron, que luchó por promover los vínculos de España con nuestro país.
Había nacido en Madrid en 1936, hijo de Miguel Martínez de Campos, militar español, y de Celina Raybaud Roca, argentina. Desde los seis años vivió en nuestro país, donde estudió en el colegio Champagnat y se licenció en finanzas y administración en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), pero siempre llevó el amor a España prendido en el pecho.
Si bien nunca fue diplomático de carrera, su don de gentes, generosidad y apertura hacían de su casa un encuentro de culturas; ningún español de nota pasaba por el país sin visitar la casa "del marqués" y él siempre estaba dispuesto a facilitar una conexión con España a todo argentino que lo necesitara.
Promovió la corresponsalía del Nuevo Club de Madrid con el Círculo de Armas y la de la Gran Peña de Madrid con el Jockey Club de Buenos Aires.
Cofundador y presidente de la Asociación San Fernando Rey, promovió la monarquía, la cultura y la historia españolas a través de conferencias de alto nivel. Allí se mantenían las tradiciones, los ejemplos históricos y la presencia de la hispanidad en el contexto hispanoamericano. Todos los años hacía oficiar una misa en memoria de ese rey santo. Era nieto del célebre capitán general español Arsenio Martínez de Campos, quien restauró la monarquía en las manos de Alfonso XII.
Franco, espontáneo, amante del fútbol y de River Plate, fue miembro de la primera comisión de fútbol del Jockey Club. Conocido por su alegría de vivir y su afición a las comedias musicales, en su juventud cantó en teatros en espectáculos de beneficencia.
Representó a la Sociedad Rural de Rojas ante Carbap; fue miembro del Instituto de Cultura Hispánica y del Instituto de Estudios Iberoamericanos; integró la Archicofradía del Santísimo Sacramento de la Catedral porteña y los Caballeros Argentinos de la Orden de Malta. Representó en el país a la Asociación de Hijosdalgo a Fuero de España y fue miembro correspondiente de la Cofradía de la Buena Mesa de España.
Pero sobre todo fue estimado por todos como una persona buena, inspirada en valores trascendentes y eternos, que dio todo de sí a los demás. Casado con Felicia del Solar Dorrego, tenía cuatro hijos y seis nietos, y su amor a la familia fue otro de los motivos que llenaron de sentido su vida.
El sepelio se efectuó en Jardín de Paz, en Pilar. Despidió sus restos Alfonso Diez de Tejada, conde del castillo del Tajo, uno de sus mejores amigos.




