Atractiva muestra sobre la cultura de Polonia
Se exhiben cuadros, tallas y objetos de la vida cotidiana
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Fajas de seda bordadas que usaban los hidalgos en el siglo XVIII; una Piedad tallada en tronco de tilo de Silesia (siglo XVIII); sables de húsares del siglo XVI; condecoraciones y un uniforme militar de la Segunda Guerra Mundial; un retrato del rey Juan Casimiro Waza (siglo XVIII), son algunas de las piezas traídas por familias polacas que llegaron aquí entre 1890 y 1950, o reunidas por coleccionistas, que se exhiben hasta el 30 de este mes en la muestra "Arte y cultura de Polonia en la Argentina", organizada en el Museo Nacional de Arte Decorativo.
Recorriendo las salas, mientras se escucha música de Chopin, maravillan al visitante la diversidad, el refinamiento y la originalidad de estos testimonios de "un país simultáneamente oriental y occidental, en el que convivían hombres de diferentes lenguas, costumbres y religiones -explica la licenciada Bárbara Gill- que amalgamaron en una cultura única".
Los hidalgos polacos, agricultores hermanados como guerreros de la patria, establecieron una monarquía electiva, con un Parlamento que integraban. Hacia fines del siglo XVIII, el ejército polaco se modeló sobre el turco y el arte textil adoptó diseños e hilados orientales, como se observa en las suntuosas fajas y bastones de mando que aquí se exhiben.
El arquitecto Alberto Bellucci, director del museo, dice: "El arte polaco supo integrar el brillante decorativismo asiático, llegado a través de Turquía y de Rusia, con los sucesivos estilos góticos, renacentistas, barrocos y románticos venidos del oeste europeo". Los retratos, paisajes, grabados, óleos con temas ecuestres que se exhiben reproducen los motivos históricos nacionales propios del romanticismo -observa la licenciada Zofia Jablonowska-Ratajska- "que respondían a las necesidades de los emigrantes: lejanos del país, podían recordarles la patria. Algunos lograron llevarse una parte de sus recuerdos familiares, los retratos de los antepasados, los paisajes de sus lugares de infancia".
Un panel de fotos autografiadas y programas evoca la actuación en Buenos Aires del pianista, compositor y estadista Ignacy Jan Paderewski; el director y compositor Grzegorz Fitelberg; Artur Rubvinstein; el tenor y actor Jan Kiepura; Witold Malcuzynski; la violonchelista Christine Walewska; la violinista Wanda Wilkomirska; la soprano Joanna Kozlowska, entre otros. Una escultura de bronce reproduce la figura de Juan Pablo II. Se nombra a Tadeusz Kantor, Jerzy Grotowski, Witold Gombrowicz.
La cultura polaca proviene de dos vertientes "que conviven desde hace siglos, inspirándose una en la otra -escribe el embajador Ratajski-: el arte de la caballería y el arte popular". En estas salas se ven una cómoda de raíz de castaño y dos escritorios de caoba para arquitectos del siglo XVIII; juegos de vajilla de plata y porcelana del XIX; una colección de trajes tradicionales de diferentes regiones de Polonia; las típicas y delicadas figuras de papel recortadas en forma de encajes, monocromas y policromas; figuras talladas en madera; "una antigua tradición ancestral -explica Marta Bryszewska- que ejercían pastores, ebanistas y carpinteros de talento, esculpiendo la figura de Cristo de la Virgen María y de diversos santos. Uno de los temas más frecuentes es el Cristo Afligido".
También se ven platos, cajitas de madera tallada y decorada. Documentos, fotografías, bordados, bronces, retratos, son muestras de inspiración y talento artístico. También colaboraron en la investigación y realización de la muestra, además de los mencionados, Ana Okecki de Saráchaga y profesionales del Museo. Auspicia la embajada de Polonia. La exposición se puede visitar de martes a domingo, de 14 a 19. Visitas guiadas los martes, jueves y viernes a las 16.30. Av. del Libertador 1902.





