
Banksy abrió Dismaland, un Disney decadente
El grafitero tiene en Inglaterra un parque "postapocalíptico"
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Un castillo semidestruido, una furgoneta de la policía caída en medio de un enorme charco de agua, puestos de feria en los que no se puede jugar ni ganar premios y barcas repletas de refugiados pobres: así es Dismaland, el parque temático creado por Banksy, que abrió sus puertas ayer en Weston-super-Mare, población ubicada al sudoeste de Inglaterra.
Los habitantes de esa ciudad costera fueron los únicos privilegiados que pudieron conocer ayer la Disneylandia postapocalíptica imaginada por el controvertido artista callejero. Cientos de personas hicieron fila desde la madrugada para ingresar en el predio donde Banksy exhibe diez obras y trabajos de 58 artistas contemporáneos, como el británico Damien Hirst y la estadounidense Jenny Holzer. Habrá también un programa de 24 cortometrajes, entre ellos, uno de los argentinos Santiago Grasso y Patricio Plaza.
En lugar de Mickey y Pluto, los personajes de Walt Disney que reciben a los visitantes en Disney World, en Dismaland dan la bienvenida empleados desganados que dicen frases como "Encantado de conocerte. Ahora vuelvo a la cama". En el parque reina el color gris y la parodia al fantástico ambiente de Disney. Una Sirenita retorcida emerge de un lago turbio, una bandada de palomas ataca a una mujer sentada en un banco, y una frase escrita en un cartel advierte: "Esto no es arte; tiene el potencial de ser un desastre".
Definido por Banksy como un "parque temático no recomendable para los niños e incómodo para la familia", en Dismaland no hay espectáculos de delfines y lobos marinos entrenados que esperan los aplausos del público. Hay una orca asesina (o su representación artística) que salta desde un inodoro para atravesar un aro. Una plaza infantil con toboganes y arenero está decorada con nubes grises, un sol que llora y un arcoíris enojado. Y hasta el carrusel, que a primera vista luce colorido e iluminado, tiene una trampa: los caballitos no suben y bajan, sino que aparecen colgados cabeza abajo.
Los artistas convocados para exhibir sus obras debieron firmar un contrato de confidencialidad. Pero a nadie sorprendió ese requisito, ya que el propio Banksy mantiene oculta su identidad desde que comenzó con sus pintadas callejeras en la década de 1980. El proyecto del parque temático se mantuvo en secreto y ni siquiera los vecinos de la ciudad sabían qué se inauguraría en ese predio. Es más: el artista y su equipo habían dejado correr el rumor de que allí se filmaba una superproducción de Hollywood.
Abierto hasta el 27 de septiembre, en Dismaland habrá en los próximos días recitales de bandas como Massive Attack, Pussy Riot y Kate Tempest.

