
De ateo confeso a obispo
1 minuto de lectura'
SAN LUIS (De una enviada especial).- Monseñor Jorge Luis Lona, obispo de San Luis, es porteño, tiene 66 años y estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires, donde fue compañero de Jorge Casaretto.
Al finalizar el secundario, ingresó en la carrera de Agronomía en Mendoza. En diálogo con LA NACION, reconoció que de los 18 a los 28 años fue un ateo confeso. Luego de recibirse de ingeniero trabajó como director del INTA, en San Juan.
A los 40 años abandonó sus prejuicios sobre la religión y la vida sacerdotal. Se dejó llevar por lo que ya aparecía como un deseo vocacional -ser sacerdote- y entró en el seminario de Rosario; se ordenó cuatro años más tarde. Durante 21 años se desempeñó como sacerdote, en San Juan, y trabajó como vicario de Educación del fallecido monseñor Di Stéfano.
Nombrado obispo coadjutor de San Luis, con derecho a sucesión, en noviembre de 2000, el 6 de junio del año último asumió plenamente la conducción de la diócesis.




