
De los jueguitos a una competencia mundial
Pablo Dal Lago competirá en las Olimpíadas de Informática
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CORDOBA.- Pablo Dal Lago, un estudiante cordobés de 15 años, que se inició en la informática "con los jueguitos", como cualquier otro chico, está a punto de representar a la Argentina en las Olimpíadas Internacionales por desarrollarse en Finlandia, después de haber resultado premiado con la Medalla de Oro en la tercera Competencia Iberoamericana de la especialidad.
"Además de las ganas de tener una buena actuación, siento la gran responsabilidad de representar a la Argentina en un evento internacional, pero estoy muy contento de poder hacerlo", señaló a La Nación el muchacho, de contextura delgada y algo tímido, que cursa estudios en la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano de la Universidad Nacional de Córdoba.
Nacido en un hogar de clase media, en el corazón del barrio Jardín (es simpatizante de Talleres, club en el que practicaba básquet), Pablo tiene como pilar de sus conocimientos a sus padres Walter y Mónica, ambos docentes universitarios en el campo de la matemática.
Mientras acomodaba su valija y a minutos de partir a Buenos Aires, para dirigirse con destino final a la ciudad de Tempere, sede de la olimpiada mundial, Pablo dialogó con La Nación .
Desde los 9 años
Comentó que cuando sus padres le compraron la computadora, a los 9 años, comenzó a desarrollar sus aptitudes, que fue enriqueciendo con estudio, práctica y su participación en torneos intercolegiales. A ello se agrega su predilección por la matemática, rama en la que también obtuvo distinciones.
"Me gustaba usar la PC como un desafío. Aprendí a programar y mis padres me informaron de la existencia de las olimpíadas. En 1998/99 participé y me fue más o menos bien; salí primero en la competencia nacional, pero no pude pasar de allí por la edad", recordó Pablo sobre sus primeras experiencias.
Después todo le fue más fácil. Ganó otra vez la olimpíada nacional e integró el equipo argentino que compitió en China, donde obtuvo la medalla de bronce.
Ahora logró el mejor promedio de la competencia Iberoamericana con 320 puntos sobre 400 posibles, que le hicieron acreedor a la medalla de oro, aventajando al representante cubano, que llegó a los 280 puntos.
Con posterioridad, clasificó en primer lugar en el Certamen Selectivo Nacional 2001, que se realizó en la Universidad Nacional de General San Martín en junio último, y pasó a integrar el equipo olímpico argentino, junto a otros tres jóvenes de la provincia de Buenos Aires, que competirá en Finlandia a partir de mañana.
"Este año voy con un poco de teoría más afianzada y bien aprendida, por lo cual, si no tengo un mal día, me va a ir bien", dijo sobre sus expectativas.
Para toda esta experiencia, el joven recibió apoyo económico de la Agencia Córdoba Ciencia, organismo estatal que además integra un equipo de entrenamiento para los alumnos de las Olimpíadas, junto con la Facultad de Matemática, Astronomía y Física de la Universidad Nacional de Córdoba.
Pablo aseguró que no tiene aún definido qué carrera profesional habrá de seguir, pero confesó que la informática está en su mira.
"Ahora me doy cuenta de que, además de ser bueno, me gusta y tengo que aprovecharlo", expresó. Asimismo, aspira a difundir esta actividad y enseñarles a los chicos que desean seguir sus pasos y que no lo pueden hacer por falta de recursos.




