
Edwards ganó el premio Planeta
"Esta es una novela sobre la poesía, los poetas y las ganas de ser poeta", dijo el escritor chileno, que se quedó con 200.000 por "La casa de Dostoievsky"
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De la redacción de LA NACION
Un chileno consagrado con el Premio Cervantes por su obra en 1999, Jorge Edwards, y un colombiano de la nueva generación de narradores, Fernando Quiroz, fueron ganador y finalista de la segunda edición del Premio Planeta Casamérica, dotado con US$ 200.000 y $ 50.000 respectivamente.
La novela ganadora, que se publicará el 27 de mayo en todo el mercado hispanohablante con una tirada de 100.000 ejemplares, con el título de La casa de Dostoievski, concursó como La ciudad del Pingüino y Edwards adoptó el seudónimo de Juan el Indiano. A su vez, la novela de Quiroz se publicará con el título de concurso, Justos por pecadores. Se presentó como Pepe Buendía, referencia ineludiblemente colombiana.
El jurado estuvo integrado por el escritor español Alvaro Pombo, miembro de la Real Academia Española y Premio Planeta 2006; la nicaragüense Gioconda Belli, reciente ganadora del Premio de Novela Seix Barral; la chilena Marcela Serrano, finalista del Premio Planeta en 2001; Miguel Barroso, director general de Casa de América, e Ignacio Iraola, director editorial de Grupo Planeta en la Argentina.
Se presentaron a esta edición 557 originales de 22 países y la Argentina encabezó el ranking con 164 trabajos, seguido por España, con 92; Colombia, con 71; México, con 62; Uruguay, con 44, y Estados Unidos , con 30 originales, entre otros. Entre los 10 finalistas, la Argentina quedó con uno al igual que España, en tanto Colombia, Uruguay, Chile llegaron con dos originales cada uno.
La lectura del acta del jurado, hecha en una rueda de prensa citada en un coqueto hotel céntrico de Buenos Aires, no deparó sorpresas porque de inmediato la prensa reconoció a Jorge Edwards, mezclado entre el jurado y el vicepresidente de Grupo Planeta en el mundo, José Crehueras. Fue por recomendación de su agencia literaria española, de la legendaria Carmen Balcells, que decidió presentarse. “Me interesó, sobre todo, que es un premio joven y ya estoy en mi tercera o cuarta juventud”, dijo Edwards con humor.
“Jorge se lo merece”
En sus primeras declaraciones, Edwards dijo que su novela toma el nombre de una casa en proceso de derrumbe, que en los años 50, fue habitada en Santiago de Chile por un grupo de poetas y artistas. Se la conocía como la casa de Dostoievski “y era un lugar mágico. Esta es una novela sobre la poesía, los poetas y las ganas de ser poeta. Y también es un texto generacional, relacionado con la política y el amor”, expresó.
Al referirse a La casa de Dostoievski, su autor repasó los nombres hoy indispensables cuando se habla de poesía latinoamericana: Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro, Pablo de Rokha y Enrique Lihn, entre otros. En Lihn se inspiró Edwards para construir su personaje central, llamado El Poeta.
La novela transcurre entre Chile y Cuba, pero esta vez Edwards pone de relieve el encanto cubano de los años 50, ya que en su libro Persona non grata, fustigó duramente al régimen de Fidel Castro.
Gracioso fue el momento en que intervino el jurado Alvaro Pombo para hablar sobre la novela de Edwards y develó que El Poeta se muere. “Pues como todos”, agregó con su hablar alborotado ante la sonrisa general de los periodistas. Pombo, un hombre delicioso para el diálogo, se ha hecho devoto de los árboles –sobre todo del jacarandá- de la plaza San Martín, cuyos nombres anota en una libreta. Gioconda Belli destacó que la mística de los personajes de Edwards le recordaron a la rebeldía contestaria de los jóvenes intelectuales de la pre-revolución sandinista, a la que ella adhirió en su hora.
En una de sus respuestas políticas Edwards, que además es crítico literario y ha tenido una destacada carrera diplomática, expresó su empatía con la presidenta chilena Michelle Bachelet. “El problema es que ella dicta, por ejemplo, medidas de protección social que son bienintencionadas y necesarias, pero no lo hace felizmente. Por eso, su figura goza de apoyo popular, pero su gobierno no tanto”.
Al conocer el nombre del ganador, desde Chile, el poeta chileno Gonzalo Rojas, de 90 años y Premio Cervantes 2003, expresó su alegría porque “Jorge lo merece todo. El es mejor que yo. Es un gran amigo y un escritor de primera línea”.
Por su parte, Quiroz sale al campo de batalla con una novela que levantará polvareda: Justos por pecadores es una historia sobre el Opus Dei. La escribió desde sus vivencias personales en esa agrupación religiosa que abandonó, en medio de “presiones psicológicas y miedos”, y con los testimonios que le aportaron quienes decidieron seguir sus pasos. “El Opus Dei, muy asentado en América latina, es una secta y el secreto es uno de sus grandes valores”, expresó el autor.
Consultado por LA NACION si no teme las mismas reacciones del Opus Dei y la Iglesia Católica descargadas contra El Código Da Vinci , de Dan Brown, el escritor dijo que la diferencia está en que él estuvo dentro del Opus Dei y que “aunque no es una novela autobiográfica, es un retrato hecho con información, datos y vivencias personales. Si hubiera sabido antes lo que aprendí dentro de la secta, no hubiera hecho el colegio en el Opus. Por ejemplo, la aplicación de los latigazos los sábados y el cilicio en las piernas. Muchos de los que salen precisan asistencia psicológica”. Y agregó que "salir del Opus Dei es complicado, porque durante un tiempo la tortura psicológica es brutal”.
La primera versión del premio Planeta Casamérica, fallado en Bogotá en 2007, fue para la novela El enigma de París, del argentino Pablo de Santis, y el finalista fue el peruano Alonso Cueto, con El susurro de la mujer ballena.
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