El 55% de los alumnos fracasa en matemática
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Pedirle a un alumno del secundario que resuelva una ecuación matemática con una incógnita -la clásica operación que incluye una "x"- es una tarea casi imposible. El 55% de los alumnos de primero, segundo y tercer año en las escuelas porteñas se lleva la materia a diciembre, y otro 25% a marzo.
Pero la matemática no es el único "cuco" de la secundaria. La impactante cifra se repite en otras áreas: el 40 % se lleva lengua, historia, geografía y ciencias biológicas a diciembre, y el 20 %, a marzo. Las mismas proporciones se dan en física y química, que se dictan a partir de tercer año, según datos que maneja el secretario de Educación de la ciudad de Buenos Aires, Daniel Filmus.
En los casos de lengua, distinguir el núcleo del sujeto y del predicado en una frase algo compleja sigue siendo un gran desafío para buena parte del alumnado.
A estos datos inquietantes se suma el elevado ausentismo que se registra en los exámenes de marzo -en algunas escuelas llega al 70%-, lo que llevó a la Secretaría de Educación porteña a disponer de clases de apoyo para que los alumnos llegaran mejor preparados a las evaluaciones.
Según estadísticas que maneja Filmus, los índices de rendimiento mejoran en educación cívica e inglés, pero son igualmente altos: el 30% de los alumnos se lleva estas asignaturas a diciembre, y un 15% a marzo.
En cambio, en plástica, música, educación práctica y física las cosas marchan sobre rieles. Estas cuatro son las materias que menos dificultades presentan para los estudiantes.
"El rendimiento de la escuela media es bajo, y esto es un problema estructural", dijo ayer Filmus a La Nación . "En casi todas las materias hay dificultades", insistió.
Ylas cifras parecen ampararlo. El 80% de los que egresan en quinto año se llevó alguna materia a marzo, y el 60% tuvo alguna asignatura previa durante el secundario, indica una encuesta realizada en agosto de 1999 a 600 chicos del último año de la enseñanza media por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), la institución de posgrado que Filmus dirigió antes de integrarse al gabinete porteño de Aníbal Ibarra.
El problema más preocupante ocurre en 1º y 2º año. El 45% se lleva más de dos materias a diciembre, y el 30% más de una a marzo. "El proceso empieza por llevarse varias materias, repetir y luego desertar", dijo el funcionario. Así, el 18,4% de los chicos repite primer año; el 20,2%, segundo; el 15%, tercero, y el 10%, cuarto. Los índices bajan cada año porque los alumnos con peor rendimiento terminan abandonando los estudios.
Para atacar desde el comienzo este problema, a partir del año 2001 la Secretaría de Educación fomentará que las escuelas incorporen horas institucionales fuera del horario de clase para tutorías. "Hay que acompañar al alumno y contenerlo." Para Filmus y Flavia Terigi, directora de planeamiento de Educación, los altos índices de materias llevadas a examen en los primeros años del secundario indican la dificultad que tienen los chicos "al saltar de un modelo contenedor en primaria a uno enciclopedista y dividido en muchas materias en el nivel medio, donde además hace falta una renovación pedagógica".
Durante los tres años que le quedan de gestión, Filmus quiere atacar el corazón de este asunto, que comienza con llevarse materias a examen, sigue con un alto ausentismo en los turnos de evaluación y finaliza en repitencia y deserción. Por eso ayer anunció formalmente que a partir del próximo turno de exámenes de marzo las escuelas secundarias les darán a los alumnos más oportunidades para llegar mejor preparados a la instancia de evaluación. ¿Cómo? Por medio de clases de repaso que los profesores dictarán, de manera obligatoria, del 19 al 28 de febrero. Otro de los cambios será que las mesas de exámenes de marzo no estarán más formadas por tres profesores, sino por uno solo, el titular.
"La exigencia en los exámenes no cambia. Se modifica el método", insistió el funcionario, para quien, además, esto no implicará una carga horaria extra para los docentes, ya que trabajarán en un período en el que están en el colegio tomando exámenes. La medida recogió algunos apoyos. Los rectores de los colegios Carlos Pellegrini, Abraham Gak y Los Robles, Federico Johansen, ponderaron la creación de cursos de repaso para despejar dudas. En cambio, el rector del Colegio Nacional de Buenos Aires, Horacio Sanguinetti, tildó la iniciativa de "ofensiva" para los maestros. "Los alumnos no irán a las clases de repaso y van a dejar plantados a los docentes", vaticinó. Para Filmus algo está claro: la medida favorecerá a los chicos de escasos recursos que no pueden pagar profesores particulares para ayudarlos con las materias que se llevan.




