
El auge de los diarios británicos tabloide
Sin abandonar las tradicionales ediciones sábana, The Independent y The Times aumentaron las ventas
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ESTAMBUL.- Desde la última asamblea anual de la Asociación Mundial de Periódicos, en Dublín, lo más importante ocurrido en la prensa gráfica ha sido la transformación de The Independent, uno de los cinco grandes diarios de Londres, con The Daily Telegraph, The Times, The Guardian y el mejor de todos, el Financial Times.
The Independent no sólo pasó en septiembre de 2003 parte de sus ediciones diarias del tamaño sábana o "broadsheet" a las medidas de un tabloide. Esto lo hizo también el viejo Times siguiendo sus pasos meses después. Pero la revolución de The Independent ha ido más lejos. Primero, porque con excepción de la tirada de los domingos incorporó a las nuevas medidas, a partir de mediados de mayo, sus ediciones del resto de la semana. Segundo, porque modificó por entero la fisonomía de su primera plana, la de más elocuente expresión de la identidad y propósitos de un diario, y la ciñó a exponer con grandilocuencia una sola noticia.
¿Está bien? ¿Está mal? Si se observa todo esto sin prejuicios, se advertirá que los diarios terminan siendo de propiedad de quienes los compran y la tendencia creciente es la de requerirlos con medidas más reducidas y aptas para leerlos en el apretujón mañanero e inevitable de los transportes urbanos y suburbanos masivos.
The Independent, con menos de 200.000 ejemplares de venta diaria, era el diario británico de menor circulación en el grupo de los cinco de mayor prestigio. Y mucho más joven, también, con lo cual no tuvo que vencer tradiciones de alto valor a las que terminan por adherir no sólo quienes tienen la responsabilidad de conducir un diario, sino también los lectores más consecuentes.
Cuestión de tamaño
En menos de un año, la circulación de The Independent ha subido el 25 por ciento. El resto de cautela que ha quedado en el espíritu de los editores ha hecho que la edición del domingo continúe publicándose en el tamaño anterior, cuya circulación también ha subido. Además, si es cierto, como ellos dicen, que la lectura del diario en los medios masivos de transporte ha sido la causa esencial del cambio, es inobjetable que hayan dejado las publicaciones dominicales como estaban, porque al menos en Gran Bretaña ese día de la semana la gente se queda en sus casas o sale con sus propios automóviles.
La suerte de The Times ha sido más modesta. Ha crecido un 5 por ciento en la circulación diaria, que es de poco menos de 700.000 ejemplares, según una controvertida afirmación del editor en jefe de ese diario.
Al tope de todos se mantiene The Daily Telegraph, órgano oficioso del Partido Conservador y de lectura cotidiana y minuciosa por la reina Isabel, con un promedio de 934.000 ejemplares.
Simon Kelner, editor en jefe de The Independent, explicó aquí que la transformación al tamaño "compacto" había sido recibida con particular éxito entre las mujeres y también por los jóvenes de alrededor de 30 años. En otra sala de la reunión, un vocero del escandaloso Daily Mail decía, como es natural, que ellos no tienen complejos de llamar a un diario compacto por su nombre de toda la vida: "tabloid".
Tuve que preguntarle después de la conferencia a Kelner si los cambios habían sido acompañados por un aumento de los ingresos por publicidad. Y confesó que no, que los avisos habían bajado, con lo cual recordé enseguida algo que se había comentado mucho en la reunión de 2003 de la WAN, en Dublín: que The Independent es un diario de pérdidas continuas, sólo explicables por el hecho de que los principales propietarios son los O´Reilly, ricachones irlandeses para los que es un asunto tolerable -como lo sería para cualquier irlandés afortunado- aguantar pérdidas horribles con tal de hacer sentir el peso de la familia en suelo británico. Ahora aquellas pérdidas han de ser todavía más pesadas.
Kelner dijo que no encontró hostilidades ante los cambios de parte del elenco periodístico; el mayor entusiasmo estuvo entre los jóvenes diseñadores, que hallaron motivos para desarrollar nuevas ideas sobre la base de que debían preservar el orden informativo, la tipografía y el tono de los colores preexistentes.
Reacción norteamericana
George Brock, editor en jefe de The Times, dijo que esperan aumentar el caudal publicitario de las páginas del nuevo "tabloid", que, como es natural, al coexistir con el diario de la dimensión antigua acrecienta costos, por más que se haga con sólo veinte personas más, según informó.
¿Qué harán respecto de estos asuntos los diarios norteamericanos? Roger Black, prestigioso diseñador de la firma Danilo Black, de su hermano, predijo que por ahora aquellos se atendrán a las medidas vigentes, pero que la tendencia hacia el "tabloid" será un hecho en menos de diez años.
La prensa gráfica diaria de la Unión ha ido reduciendo sus medidas, pero sin otro objetivo que abaratar costos. Lo hace en una sociedad donde se preserva la idea de que el tamaño tabloide es para los productos concebidos con la voluntad de que chorreen la sangre de cuanto crimen se produzca y para estimular sin velos la vida sexual de lectores desprejuiciosos.


