
El deseo de mirar
Controvertidas imágenes de Alberto Goldenstein en L´Alliance.
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EN una hipotética historia de la mirada, nuestro tiempo señalaría muy probablemente el punto en que la pulsión de mirar se encontró más exigida y a la vez más anestesiada.
La exposición del fotógrafo Alberto Goldenstein en L´Alliance, la galería de la Alianza Francesa, tiene la capacidad de despertar la inercia de la mirada contemporánea a través de un erotismo distendido, que proviene no tanto de la exhibición de motivos sexuales como de la manera como el autor parece haber mirado determinadas situaciones y personas.
Goldenstein estudió fotografía en la New England School of Photography de Boston. Actualmente se desempeña como curador de la Fotogalería del Centro Cultural Rojas (UBA), y es un apasionado mentor de un tipo de fotografía directa que privilegia la sensibilidad personal por sobre cualquier formalidad técnica.
Su exposición, compuesta de algunos paisajes y una mayoría de retratos, registra la belleza de los acontecimientos simples y habla del deseo del cuerpo masculino. En este sentido, es una muestra acerca de la mirada gay.
Las obras demuestran que el erotismo no existe como objetividad de la imagen, sino que surge, por un lado, del placer con que el fotógrafo se para con su cámara frente a las cosas, y por otro, de lo que esa mirada puede producir en el imaginario del espectador.
En este sentido, no son eróticas per se ni la imagen del reflejo de un cuerpo desnudo sobre una pared de azulejos, ni la calma conversación de tres hombres sentados en una pileta, ni los juegos de un grupo de chicos en la orilla del río. Goldenstein no necesita desnudar; simplemente deja que su cámara desnude su propio deseo a través de determinados encuadres y puntos de vista.
El único desnudo de la muestra es un primer plano de dos manos cubriendo una eyaculación que, sin dejar de hablar del pudor, lleva hasta el límite el erotismo latente en el resto de la muestra. Desde hace unos días, por decisión de las autoridades de la Alianza Francesa, la foto aparece cubierta por un papel de calco, como forma de prevenir a los espectadores más sensibles a este tipo de imágenes. Esta determinación -la idea de exhibir la obra como "material reservado"- habla de la controversia que aún genera en nuestra sociedad el cuerpo masculino como objeto de deseo. Pero paradójicamente, la operación terminó sumándole a la imagen una capa adicional de erotismo: cuando se levanta el calco, la contemplación se transforma automáticamente en indiscreción, volviendo la imagen más provocativa de lo que era originalmente, cuando estaba expuesta en igualdad de condiciones que el resto de las fotografías.
( Hasta el 16 del actual, en L´Alliance, Córdoba 946. )
Carroll en el San Martín
La muestra que se acaba de inaugurar en la Fotogalería del Teatro San Martín está muy a tono con este debate acerca del erotismo en la fotografía. Se trata nada más y nada menos que de las fotografías del escritor y matemático inglés Lewis Carroll, exposición que llegó a la Argentina gracias al apoyo del British Council. Se exhiben retratos de intelectuales y personalidades de la Inglaterra victoriana y también la increíble serie de retratos de las amigas-niñas del profesor de Oxford, entre las que se encuentran las memorables fotos de Alice Liddell, su pequeña musa, desbordante de sensualidad.
( Hasta el 1º de agosto, en Corrientes 1530. )


