El Liberal recibe presiones

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27 de agosto de 2000  

SANTIAGO DEL ESTERO. Las relaciones entre el diario El Liberal y el gobierno del peronista Carlos Juárez siguen tensas en esta provincia.

Al quite de la publicidad oficial, la presión sobre empresarios privados para que no pongan avisos en el medio, amenazas anónimas y pinchaduras de teléfonos, se sumó una querella múltiple contra el director del diario, Julio César Castiglione.

De prosperar la demanda, centenares de mujeres militantes del peronismo podrían reclamar una compensación económica por sentirse agraviadas.

La situación se originó hace tres meses, cuando El Liberal reprodujo un artículo sobre Santiago del Estero, publicado en el diario cordobés La Voz del Interior. En dicho artículo se hacía mención a las militantes femeninas del PJ local, con un apodo que les pareció ofensivo.

Las militantes son conducidas por Mercedes Marina Aragonés de Juárez, conocida como Nina, vicegobernadora y esposa del gobernador, quien prefiere llamarlas "mis quijotes con faldas".

Amenazas

En los últimos meses, el gobierno de Juárez se ganó un espacio en la prensa nacional.

Primero, en marzo de este año, fue por las amenazas de muerte al periodista de La Nación Franco Varise, y luego, en junio, por haber censurado la obra teatral "El cartero", que se daba en la capital provincial, por un desnudo protagonizado por el actor Darío Grandinetti. También había sido amenazado el enviado de La Voz del Interior Sergio Carreras.

En abril último, La Nación había publicado una nota titulada "Una provincia que es tierra de nadie", en la que daba cuenta de las anomalías que ocurrían en Santiago.

Entre otras cuestiones, allí se mencionaba el auge del cuatrerismo y una baja tasa de Justicia: en 1999, sobre 16.810 causas judiciales iniciadas, sólo se dictaron 42 condenas.

El director de El Liberal, Julio César Castiglione, dijo a La Nación que los teléfonos del diario están intervenidos.

"En realidad, no sabemos desde cuándo, pero pudimos comprobarlo en los primeros días de junio. Casualmente, eso ocurrió inmediatamente después que publicáramos la primera edición de El Liberal investiga , con un informe donde se denunciaba una red de espionaje político al servicio del gobierno provincial."

Allí se incluían documentos policiales sobre la filiación política de profesores de colegios y se incriminaba al secretario de Informaciones de Santiago, comisario Antonio Musa Azar.

Azar, un hombre de extrema confianza de la vicegobernadora Aragonés de Juárez, figura en "Nunca Más" mencionado como torturador. Aparece en los registros de la Conadep, con el legajo número 5394.

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