El peso de la historia
1 minuto de lectura'


Hay gestos que la humanidad carga con el mismo agobio con que a veces soporta su larga historia. No habrán sido bolsas de plástico, sino alguna tela; no envolverían latas de pintura vacía, sino los restos de una cosecha, materiales –piedras, adobe– con los que construir un refugio, vasijas que vender en un mercado. Siglos y siglos hacia atrás, las espaldas se encorvan, las cabezas se agachan y el peso del sustento –o aquello que debiera garantizarlo– se hunde sobre las costillas, deja su marca en la piel y en cada resuello fatigado. La historia de la humanidad, desde ya, es la historia de los grandes hombres, las enormes batallas, el hechizo eterno del poder, la maravilla no siempre aceptada del conocimiento. En filigrana, nutriendo esas glorias en silencio, está el sudor de los miles y miles que, como este chico venezolano, cargan exhaustos el peso de la especie.
- 1
“Emilie debe venir”: la amante elegida para las horas finales de Gustav Klimt, el pintor de “El beso”
2Helado Piedra Movediza: se inaugura una exposición sobre el exclusivo gusto tandilense y cucharitas gigantes
- 3
“Gritos visuales”: mujeres en el Macba, contra el abuso de poder y la misoginia
- 4
Tras una década de silencio, una maratón global y otros eventos celebran a Umberto Eco, “un intelectual que hacía opinión”



