
En la Argentina cayó un 35,8% la venta de diarios en cinco años
Es el país más afectado entre 1997 y 2001
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BRUJAS, Bélgica.- Inevitable. La noticia más negativa del informe anual de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN) concierne a la Argentina. Dice que la caída más pronunciada en la circulación de diarios en todo el mundo corresponde a nuestro país, con un retroceso, entre 1997 y 2001, del 35,8 por ciento.
En el extremo opuesto a la Argentina figura China, cuyo sostenido desarrollo económico ha derivado en que los diarios aumentaran la venta de ejemplares, en los últimos cinco años, en un 17 por ciento. Sólo Turquía, que ha padecido en ese período una crisis comparable a la de la Argentina, pero haciendo las mismas cabriolas con la malla de protección de la NATO, descendió, aunque menos, en términos próximos a los nuestros: el 33,4 por ciento.
El mundo ha impuesto novedades de todo orden en estos comienzos de siglo. El diario ha dejado de ser una publicación que se edita todos los días. Como se lee.
Acogiéndose a la nomenclatura aprobada en 1998 por la Unesco, la WAN considerará en adelante "diarios" a los periódicos que se editen por lo menos cuatro veces por semana.
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En la sesión de ayer del 55° congreso de la WAN, y 9° del Foro Mundial de Editores, hubo dos discursos para la reflexión y el debate más allá de estas jornadas de trabajo.
Primero. Guy Verhofstadt, el locuaz y simpático primer ministro belga, llamó la atención sobre la técnica informativa de la televisión, tan cercana al espectáculo, el entretenimiento y el ocio como apartada con frecuencia del puro rigor periodístico.
Mientras Verhofstadt hablaba, creía escuchar la confesión de un viejo amigo y colega que se desenvuelve con estilos diferenciados en la prensa escrita y frente a la pantalla de TV: "En televisión transitamos por una delgada línea que separa el periodismo del espectáculo. Si yo no estuviera pendiente del rating, lo estarían de igual manera todos aquellos que me rodean. El gerente del canal sigue al minuto la evolución del rating, y es comprensible que lo haga. Porque de ese dato dependen su bonus anual y que él conserve el cargo el año siguiente".
Segundo. El discurso de apertura del presidente de la WAN. Roger Parkinson, director de The Globe and Mail, el gran diario conservador de Toronto, Canadá, desarrolló una crítica explícita a un punto de la política de los Estados Unidos y de Gran Bretaña en materia de libertad de prensa desde los hechos atroces del 11 de septiembre de 2001.
Parkinson denunció la voluntad de los gobiernos de ambos países de que los medios radiales y escritos se refrenen en la difusión de los mensajes de Osama ben Laden.
Por provenir de un canadiense y no de un europeo -de natural más propensos a irritar al Tío Sam-, el discurso de Parkinson resultó llamativo, pues puso al rojo vivo la controversia abierta después de los atentados del 11 de septiembre sobre las normas a que debería atenerse la prensa frente al terrorismo internacional.
El presidente de la WAN citó al escritor y pensador Michael Ignatieff, quien advirtió, en un artículo publicado por The New York Times, que a raíz de aquellos hechos el movimiento por los derechos humanos ha quedado a la defensiva, víctima de la nueva prioridad acordada a la doctrina de la seguridad nacional.
¿No ha sido, acaso, eso mismo un fenómeno reconocible por los argentinos de la década de los setenta? ¿Y cómo encontrar, entretanto, el equilibrio entre aquellos grandes valores en colisión? ¿Es posible encontrarlo? ¿O deberemos asistir a dos fuerzas valiosas en permanente tensión?
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Parkinson declaró que si bien los Estados Unidos habían fundado en años recientes parte de su política diplomática en los beneficios de la libertad de expresión, ahora han girado de posición. Este cambio se observa, apuntó, en la actitud en relación con Al-Jazeera, la famosa estación televisiva de Qatar, convertida en centro de críticas "por no confinarse a la línea argumental americana y dar espacio a Ben Laden".
"La mentira y la autocensura, como la historia de Vietnam y de Argelia con elocuencia lo prueban, son con frecuencia -dijo Parkinson- pobres consejeras y contribuyen a los desastres nacionales que pretenden prevenir."
Parkinson subrayó la importancia del asunto por la inmensa significación de los Estados Unidos en los acontecimientos mundiales y, por lo tanto, por el estímulo que reciben los regímenes autoritarios para seguir con sus políticas de opresión.
Singapur, puso como ejemplo, ha calificado la reacción norteamericana como "una saludable guía de censura". Y Zimbabwe ha justificado la aceleración de su política represiva del periodismo independiente diciendo que si la más celebrada de las democracias no vacila en defender sus intereses nacionales, "nosotros tampoco permitiremos que sean afectados los nuestros".
En su llamamiento a evitar que la lucha contra el terrorismo internacional relegue la libertad de prensa al patio trasero de las democracias, Parkinson recordó que no ha sido por accidente que Ben Laden operó desde un país que negaba en términos absolutos las libertades de expresión, de información y de debate.
La jornada se completó con numerosas exposiciones sobre las formas de fortalecer la circulación de los diarios a partir del principal dato tonificante de los últimos cinco años: la venta total de ejemplares ha crecido el 4,8 por ciento. Algunas observaciones, con fuerza de evidencia según los estudios realizados:
- Crece más que la de otros diarios la circulación de aquellos que cuentan con servicios de Internet.
- La gente quiere menos información, pero más de lo que realmente le interesa.
- La principal herramienta de comercialización para lograr la estabilidad del mercado son las suscripciones, tipo de venta que domina, por ejemplo, en Noruega, el país con la más elevada tasa de venta de diarios en el mundo: 705 ejemplares cada 1000 habitantes.
- En 2001, la circulación de los diarios norteamericanos cayó el 0,7 por ciento, pero en los próximos años, por el aumento del promedio de vida de sus habitantes, se retomará la curva de crecimiento: en Estados Unidos, entre las altas edades se encuentra la franja de población adquirente del mayor porcentaje de ejemplares.

