
En manos de Pol Pot
Por Andrés Criscaut
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<b> El portal. Prisionero de los jemeres rojos </b>
El portal , nuevo libro de François Bizot, especialista en budismo, muestra que la palabra Vietnam es hoy el símbolo de una de las confrontaciones más sangrientas del siglo XX. Las secuelas de la Segunda Guerra Mundial, la experiencia de la ocupación japonesa y el conflicto de Francia en Argelia hicieron que la colonia de Indochina se independizara en Camboya, Laos y un inflamable Vietnam dividido en uno del Norte (apoyado por el bloque comunista) y otro del Sur pro occidental. La Segunda Guerra de Indochina o de Vietnam (1958-1975, la mayor confrontación armada que tuvo Estados Unidos) finalizó con la derrota de la intervención estadounidense y la unificación del país bajo una República Socialista gobernada desde el norte por Hanói. Pero son los preámbulos de la que puede ser considerada la Tercera guerra de Indochina (de 1978 a 1989, cuando Vietnam invade Camboya y se enfrenta a China), así como el genocida experimento del comunismo de los jemeres rojos de Pol Pot de hacer de Camboya la República Popular de Kampuchea, donde se enmarca El portal . Bizot, prisionero en 1971 durante tres meses de los Jemeres, fue sumergido en esta versión drástica de un comunismo agrario "a lo chino" que, intentando retrotraer la historia a un mundo primigenio idílico y bucólico de igualdad y cooperativismo, eliminó la intelectualidad, vació las ciudades e incluso abolió el dinero, además de cobrarse la vida de casi dos millones de personas, un cuarto de la población del país.
El volumen muestra y amplifica las contradicciones, lealtades y vaivenes que cruzaron la identidad de los Jemeres Rojos: mientras que inicialmente lucharon junto al Vietcong de Vietnam, fueron luego parte de una pequeña "guerra fría intra e intercomunista" cuando el cisma entre China y la URSS en los años cincuenta los enfrentó a sus antiguos aliados vietnamitas. El mismo Bizot también verá modificarse, no sólo su percepción de los hechos, sino también su acción. Por ser francés existía "un foso abierto históricamente entre nosotros", pero "esos tormentos que me eran infligidos modificaban por completo mi modo de ver al campesinado jemer. Nunca había tomado la medida de su auténtica personalidad", a pesar de su asiduo trato con ellos desde 1965. Tras su liberación por falta de pruebas, Bizot trabajó un tiempo como nexo y traductor entre el nuevo gobierno de Pol Pot y los franceses en Phnom Penh. En 1975, cuando los jemeres expulsaron a todos los extranjeros y sellaron las fronteras camboyanas, abandonó el país, no sin antes cerrar el portal de la embajada francesa donde su experiencia terminó y su libro comienza.




