"Esto no es fruto de un diálogo"
Lo afirmó el líder anglicano en el Cono Sur, donde residen 25.000 fieles
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"Esto no es fruto del diálogo ecuménico. Es una propuesta de Roma, sin ninguna conversación previa con la comunidad anglicana."
La decisión de Benedicto XVI de abrir las puertas a las comunidades anglicanas separadas de Roma hace 475 años sorprendió al arzobispo Gregorio Venables, superior de la Iglesia Anglicana del Cono Sur, que recibió la noticia en Salta, mientras visitaba a fieles de su comunidad.
"A partir del Concilio Vaticano II, hubo siempre un diálogo muy fructífero con Roma. Pero esta decisión del Vaticano no es parte de ese diálogo, sino consecuencia de los desacuerdos en nuestra propia Iglesia Anglicana por la ordenación de mujeres y de sacerdotes homosexuales", confió a LA NACION Venables, que desde 1978 ejerce su ministerio en territorio sudamericano.
Designado arzobispo en el año 2000, está al frente de una comunidad de 25.000 fieles en la región. La mayor presencia en la Argentina se da en la provincia de Salta, con gran ascendencia en comunidades indígenas (wichis, tobas), donde predicaron los primeros misioneros anglicanos en el siglo XIX. Mientras en el Norte hay 120 sacerdotes anglicanos, en Buenos Aires y el resto del país hay sólo 17.
"Las ordenaciones de mujeres y de sacerdotes homosexuales se registran, principalmente, en Estados Unidos y en Canadá, en sintonía con los cambios culturales que se registran en el mundo occidental", estimó el arzobispo. "Esos cambios -explicó- no son tan claros en América latina. En nuestra región, respetamos las distintas orientaciones sexuales, pero no se extiende la práctica de bendecir, por ejemplo, uniones del mismo sexo."



