Extrañezas
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Según indican los manuales, un terremoto de 3.5 de magnitud en la escala Richter se siente, aunque no provoca grandes daños. La tierra se estremece pero no devora; es un sismo, un temblor, una sacudida que asusta solo a los novatos. Por estos días, un temblequeo de ese tipo sacudió la vida de los habitantes de Guwahati, India. El mismo lugar que en esta foto –tomada poco antes del sismo– aparece brumoso, lejano y, podría decirse, quieto. La imagen tiene su extrañeza, incluso más allá de que la sepamos inmediatamente anterior al sismo. Es curiosa por la neblina que parece engullir todo excepto los brillos de la mujer de amarillo y fucsia. Y son curiosos los peatones que marchan tan tranquilos por las vías de un tren en apariencia activo. Pocas horas después de este instante capturado por la cámara, la tierra tiritará y sumará una nueva, relativa, excepcionalidad.







