
Falencias de la democracia
El politólogo Guillermo O’Donnell estudia en su nuevo libro las dificultades de los procesos democráticos, a la luz de los derechos y libertades, y las identidades colectivas
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La relación entre democracia y Estado es el eje de esta obra del politólogo Guillermo O'Donnell, autor ampliamente reconocido en el ámbito de la teoría política y autor de varios libros sobre el tema. Democracia, agencia y Estado aspira a colaborar en el intento de subsanar las falencias de las democracias, tarea compleja y de largo aliento. Con la mira puesta en los países de América latina, O'Donnell sostiene que las elecciones democráticas "deben ser decisivas e institucionalizadas", algo que como es sabido no siempre se cumple en estas regiones.
Entre los puntos a discutir, el autor propone lo que denomina "apuesta universalista", para entender las tensiones y la dinámica propias de la democracia, en oposición a los regímenes autoritarios y democracias oligárquicas. Y sitúa como eje de esta visión al ciudadano/agente, que sería la unidad individual básica de la democracia y su "microfundamento".
O'Donnell define el concepto de Estado no sólo como delimitación territorial del electorado (que, dice, es la acepción más utilizada), sino también como el sistema legal que sostiene los derechos y libertades de los ciudadanos y, en tercer lugar, el "subconjunto de sus burocracias" que efectiviza esos derechos y libertades. Además de conceptualizar el Estado con diversas características, como, por ejemplo, constituir un sistema legal, destaca ciertas tensiones intrínsecas entre la democracia y el Estado, pues considera que este punto ha recibido menos atención de lo que merece.
El Estado, observa, puede tener diversas identidades colectivas como referentes, en algunos casos denominado pueblo, en otros nación y en otros ciudadanía. Este último término es considerado en los estados democráticos modernos un sinónimo de nacionalidad. Sobre esta cuestión hace un recorrido comparativo en países de América latina.
Una curiosa definición del Estado por O'Donnell es que "es absorbente y masculino, también es celoso". Sostiene así que el referente del Estado son los integrantes de una asociación con límites territoriales sobre la cual el Estado reclama "el monopolio de la autorización legítima del uso de la coerción física". A partir de allí analiza los distintos referentes del Estado, es decir, la nación, el pueblo o la ciudadanía. Obviamente esto no es unívoco, pues hay Estados que incluyen más de una nación, y algunas naciones carecen de Estado pues se encuentran incluidas en estados donde otros sectores son dominantes u opresivos. Otro aspecto interesante de la obra es el que trabaja sobre las posibilidades de que en el interior de las fronteras del Estado democrático existan bolsones no democráticos, como suele ocurrir en países del Tercer Mundo. En muchos lugares, las etnias se constituyen en microestados con sus propias reglas de autoridad y de legalidad.
Un capítulo especial del libro es el que dedica O'Donnell al período de la última dictadura militar argentina, con referencias a los aspectos de la vida cotidiana en una época en la que se legislaba sobre el largo del cabello de los varones, el uso de barba, el largo de las polleras de las mujeres y una serie de controles sobre la privacidad de los ciudadanos. Vivir en esos tiempos en la Argentina era "solitario, triste y atemorizante", pues por encima de esas microlegislaciones sobre comportamientos urbanos sobrevolaba la tremenda represión de un Estado que "no quería reconocer públicamente a sus víctimas".
<b> democracia, agencia y estado </b>
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