Fiesta selecta
Dicen que Charles Darwin las llamó “misterio abominable” porque algunos de sus rasgos parecían desafiar la Teoría de la Evolución. Antes de ellas, cientos de millones de años atrás, el mundo vegetal era solo verde: helechos y coníferas; pero cuando aparecieron las primeras plantas con flor, el escenario de la vida se diversificó, se enriqueció, adquirió otros colores y un don poco práctico aunque imprescindible: belleza. Las flores, qué duda cabe, tienen ese “no sé qué”. Pura fragilidad y, a la vez, potencia. Veamos el relampagueo de rojo –diminuto, complejo, delicado– que retrata esta imagen. Si las flores conmueven, las del cactus convocan a una fiesta aún más selecta. Por algo el Jardín Botánico de Bogotá llamó Geometría Viva a la muestra con la que celebró sus 70 años de fundación y expuso, para maravilla de fanáticos y amateurs, una vibrante selección de cactus y suculentas.
- 1
Jacobo Bergareche: “Mis novelas son simplemente un espejo para que el lector se mire”
2Críticas de escritores y editores por la app “Ask This Book” creada por Amazon para Kindle
3“Aterrador y magnífico”: las revueltas en Irán, el nuevo foco de debate en redes sociales entre escritores e intelectuales
4La inteligencia artificial permite identificar a un asesino nazi en una de las fotos más atroces del Holocausto





