Gente seria
2 minutos de lectura'


La Administración Nacional de Aeronáutica y Espacio, mejor conocida como NASA a secas, es una rara avis en el mundo agrietado y brutal en el que estamos viviendo. No siempre estuvo lejos de la política ni siempre le salieron las cosas bien, pero su nivel de excelencia y seriedad es un ejemplo planetario, en el mismo nivel del Consejo Europeo de Investigación Nuclear (CERN, por sus siglas en francés) o nuestro Instituto Balseiro. Son cosas que los humanos hemos hecho bien. Por ejemplo, una de las naves del Jet Propulsion Laboratory, que le pertenece a la NASA, es la primera maquinaria construida por la humanidad que ha salido del sistema solar. Se llama Voyager 1. La escala de este logro es tan inmensa que cuesta comprenderla. La NASA es también una de las organizaciones que más dinero ha invertido en investigar el cambio climático en nuestro planeta, y como sus datos son públicos, vuelca la información casi en tiempo real en este sitio. Acá no hay política, ideología ni teorías conspirativas. Hay números. Por ejemplo, la Antártida ha perdido 147.000 millones de toneladas métricas de hielo en los últimos 21 años. Groenlandia está peor: vio esfumarse 271.000 millones de toneladas de hielo en ese período. Cifras, no chapucería.







