Gerhard Richter, profeta en su tierra
En Alemania una muestra recorre su derrotero plástico desde el fotorealismo a la abstracción. La misma exposición se verá durante los Juegos Olímpicos de Pekín
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BANDEN-BANDEN, (DPA). - Alemania estrena el sábado una amplia exposición de uno de sus hijos dilectos, el pintor Gerhard Richter, uno de los creadores contemporáneos más renombrados del mundo.
"Gerhard Richter. Pinturas de colecciones privadas" , se titula la muestra que reúne más de 60 cuadros de su autoría en el Museo Frieder Burda de Baden- Baden, en el sur de Alemania, abierta hasta el 27 de abril.
Ningún cuadro de la muestra procede de museos estatales; todos provienen de colecciones privadas o son propiedad del pintor, nacido en 1932, en la época de entreguerras.
En la exposición se presenta al público una importante colección del artista alemán que incluye obras realizadas durante las últimas cuatro décadas y aunque no se encuentran clasificadas por orden cronológico, sí se podrá contemplar una buena muestra de su trayectoria: desde su característico fotorealismo con obras como "Vela" (1982) hasta la mayor abstracción de los 90, con composiciones marcadas por fuertes colores.
Además se incluyen lienzos de paisajes, de ciudades vistas desde el cielo y una serie de cuadros monocromáticos en gris.
Tras la división de Alemania, Richter, nacido en la ciudad de Dresde, en el Este del país, permaneció durante algunos años en la extinta República Democrática Alemana (RDA) y a los 20 años de edad ingresó en la Academia de Bellas Artes de Dresde.
En 1961, pocos meses antes de la construcción del Muro de Berlín, huyó a la República Federal Alemana y como señal de un nuevo comienzo, quemó varios de sus cuadros procedentes de la época de la RDA.
Ya en el Oeste, Richter conoció el expresionismo abstracto y el informalismo y continuó su formación en la prestigiosa Academia de Arte de Dusseldorf. Poco después abandonó el informalismo para dedicarse a la pintura de obras basadas en fotografías. De esa época procede el famoso retrato "Ema" (1966).
A ello le seguirán un grupo de obras de inspiración pop, en las que el color domina de forma absoluta, como en "Seis Colores", de 1966.
Ritcher se adentró luego en la pintura de paisajes, experimentando con los colores, para lanzarse después en las composiciones abstractas. Uno de sus más claros ejemplos es "Construcción", de 1976.
La exposición, que a partir de mañana se mostrará en Alemania, podrá verse ligeramente modificada en Pekín, en el marco de la celebración de los Juegos Olímpicos 2008 en esa misma ciudad. Más tarde también viajará a Edimburgo, Viena y Duisburgo, informaron los organizadores.




