
Guillermo O. Nano
El sepelio
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Hondo pesar causó el fallecimiento del doctor Guillermo Oscar Nano, abogado de reconocida actuación y miembro vitalicio de la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA), cuyos restos fueron inhumados ayer en el cementerio de San Miguel.
Nacido en 1935, estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires y se graduó de abogado en 1958. Honró su profesión con su destacada personalidad, su honorabilidad, su tolerancia, su perseverancia y su compromiso social.
Profesional de destacada trayectoria, presidió el Colegio de Abogados de San Isidro, entre 1968 y 1971. Fue el segundo titular de esa entidad y renunció al crearse el Departamento Judicial de General San Martín, cuando se radicó en esta ciudad bonaerense. Allí fundó el Colegio de Abogados local e integró el Colegio de Abogados de La Matanza, que lo galardonó con su premio anual. Fue presidente de FACA, entre 1974 y 1977, y su gestión se caracterizó por la defensa irrestricta del Estado de Derecho y la vigencia de las instituciones republicanas. Durante su presidencia, la federación fue el primer organismo que denunció y condenó al terrorismo de Estado.
Como hombre de derecho, su aspiración fue que el Poder Judicial fuera transparente y prestigioso, compuesto por los mejores. Se desempeñó como conjuez de la Suprema Corte de Justicia bonaerense y actuó en los jurados de enjuiciamiento de magistrados y funcionarios; se destacó siempre por la profundidad de sus votos y el sentido de justicia que impregnaba sus decisiones.
Propició la creación del Consejo de la Magistratura y del Jurado de Enjuiciamiento como instituciones necesarias para el mejoramiento de la calidad de la Justicia en nuestro país y Participó de la creación de la Universidad Nacional de General Sarmiento. Vinculado a organizaciones sociales intermedias, integró el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID).




