Guiños
El sábado se cumplieron 45 años de Alien, el segundo largometraje de Ridley Scott, cuya opera prima se llamó Los Duelistas, una joyita de 1977 que no está disponible para ver por streaming en la Argentina. Los Duelistas se basó en el cuento El Duelo de Joseph Conrad, un gigante de la narrativa célebre por dos novelas: El Corazón de las Tinieblas (1899) y Nostromo (1904). Sobre la primera iba a basarse otra película notable, del mismo año que Alien, Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola.
La segunda de estas dos novelas, por su parte, aparecería como un guiño en Alien. El malhadado carguero y refinería espacial que tiene la –digamos– mala suerte de encontrarse con el bestial alienígena se llama Nostromo. Los lectores de Conrad entendieron todo.
A pesar de que, como muchas otras películas de culto, Alien no fue bien comprendida al principio, tuvo una secuela, llamada Aliens, dirigida por James Cameron. Fiel a su estilo, Aliens era una versión supersized de la original, con muchos extraterrestres, muchas explosiones y mucha más violencia. Pero el guiño literario sobrevivió. La nave espacial de Aliens se llamó Sulaco. El mismo nombre del pueblo minero de la novela Nostromo, situado en la república sudamericana ficcional de Costaguana.
Otras noticias de Catalejo
1Darío Lopérfido: gestor cultural innovador y audaz, fue un polemista y se declaró rebelde
2“Si lo contás, te mato”. Cinco años de entrevistas, 40 horas de conversación y una amenaza recurrente: “Suárez Mason nunca se arrepintió de nada”
- 3
Solo un puñado de canciones eternas
4Festival literario con un coro de lecturas, en solidaridad con las comunidades afectadas por los incendios en la Patagonia





