Héctor E. Ciocchini
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El sepelio
Con la muerte de Héctor Eduardo Ciocchini, cuyos restos fueron inhumados en un cementerio privado de Pilar, el país ha perdido a un destacado estudioso de las letras clásicas; un docente que prestigió las más altas cátedras del país y del exterior y un poeta refinado, sensible a las formas y el espíritu de la poesía grecolatina, en la que se especializó, así como en el Siglo de Oro y el barroco español.
Fue, asimismo, un notable traductor; en ese sentido, su versión castellana de "El cementerio marino", de Paul Valéry, realizada juntamente con Blas González, mereció elogios de importantes críticos de América y Europa.
Nació en La Plata el 1° de agosto de 1922 y egresó de la Facultad de Humanidades de dicha ciudad en 1944. En esa facultad y en el Colegio Nacional de la Universidad platense fue luego profesor de literatura y latín. En 1956 acompañó al profesor Vicente Fatone, primer rector de la Universidad del Sur, en Bahía Blanca, donde dictó estilística y literatura durante varios años.
Discípulo del eminente polígrafo Arturo Marasso, heredó de él su pasión por las letras de la antigüedad clásica, sobre las que efectuó investigaciones en España, Inglaterra y Francia. Dictó conferencias, como profesor invitado, en las universidades de Chicago, Oxford, París, Madrid, Milán y Tel Aviv. Fue, también, investigador del Conicet, desde la fundación del organismo.
Sus primeros ensayos fueron "Las sirenas", un estudio desde la perspectiva literaria sobre esos seres mitológicos. Le siguieron "Temas de crítica y estilo", "Góngora y la tradición de los emblemas", entre muchos otros títulos. Entre sus libros se destacan "Los senderos y los días", "Los trabajos de Anfión", "Iconografía de la imaginación científica" y "La Revolución Francesa", estos dos últimos en colaboración con José Emilio Burucúa,
Entre sus libros de versos cabe recordar "Los dioses, la noche y elegía", "Los sagrados destinos", "Carta del prisionero", "El desorden y la luz", "Los deseos de la tierra", "Conjuros", "Los vestigios del juego divino", "Homenaje a John Keats", "Los relojes solares", "Herbolario y Ofrende", texto entrañable éste último dedicado a su hija, que fue una de las víctimas, en La Plata, de la denominada "Noche de los lápices".
No hace mucho se publicó en España "Como espejo de enigmas" (1949-1999), antología de su obra poética.
Ciocchini publicó colaboraciones en prosa y verso en LA NACION y en otros medios nacionales y extranjeros.


