Infancia
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Más que jugar, pone a prueba su destreza y esa cara de experto es una fiesta, un derroche de gracia, el gesto entre pícaro y tierno que merece que se lo coman a besos. No sabemos ni el nombre ni la edad exacta, pero este niño sin duda nació luego de las protestas pacíficas que, en 2011, reclamaban apertura democrática en Siria y no obtuvieron más que represión, violencia, guerra civil, desastre. El pequeño mecánico debió haber nacido algunos años después de lo que comenzó como esperanza y terminó en catástrofe; es difícil adivinar qué parte de la tragedia le habrá tocado vivir: ¿fue testigo de algún enfrentamiento en Killi, la ciudad donde vive? ¿Alguna de las miles de personas que dejaron el país integrará su familia? ¿Qué parte del trauma colectivo habrá dejado huella en este chico de mirada vivaz, tan radiante en su tiempo de infancia?
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