La manifiesta admiración de Juan Carlos Onetti por William Faulkner, sus trabajos ocasionales como traductor de Erskine Caldwell y Paul Wellman han llevado a menudo a la crítica a subrayar la intensa relación del escritor uruguayo con la cultura anglófona. Preocupada por evitar que la insistencia en esos indudables vínculos concluya en lo que denomina "la exclusiva y excluyente anglosajonización de Onetti", Alma Bolón, profesora de Literatura Francesa en la Facultad de Humanidades, y de Lingüística aplicada en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República (ROU), se ha propuesto en este libro explorar la menos estudiada presencia de la cultura francesa en la obra del creador de Los adioses. En quince capítulos que, pese a compartir el propósito general, pueden leerse de modo independiente, ha abordado no sólo los puntos de contacto temáticos y los puentes intertextuales entre Onetti y autores como L. F. Céline, Victor Hugo, J. Supervielle, Barbey d'Aurevilly, Villiers de l'Isle Adam, Balzac y B. de Saint-Pierre, sino también el empleo de recursos lingüísticos comunes y los "calcos" de expresiones francesas en la pluma del rioplatense. Para ello ha tenido en cuenta, además de la producción literaria y periodística, la correspondencia con Julio E. Payró y los manuscritos de Onetti custodiados en la Biblioteca Nacional de Uruguay. Bolón, doctora en Ciencias del lenguaje por la Universidad de París III, es autora de Onetti en la calle (2009), Pobres palabras. El olvido del lenguaje (2001) y, además de sus artículos en publicaciones especializadas, colabora regularmente en el semanario Brecha.