Juego de espejos
No es una imagen generada por inteligencia artificial, aunque por un segundo uno se permita dudar de su autenticidad. La foto es real, como su objeto y el juego de espejos que propone. Hay un fotógrafo que registra a una mujer en el momento en que ella se retrata frente a una enorme superficie espejada. La superficie en cuestión es el Maraya Concert Hall, considerado el edificio vidriado más grande del mundo, erigido por el arquitecto Florian Boje en la localidad de Al-Ula, en Arabia Saudita. “Si un edificio no puede competir con el paisaje debe realzarlo”, aseguró Boje en su momento, definiendo la sustancia del proyecto. Maraya, que en árabe significa espejo, es una enorme sala de conciertos que parece fundirse en su entorno. Las formaciones rocosas del valle de Ashar, hogar de culturas milenarias, abrazan hoy a una estructura que parece llegada de otro mundo.
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