Juró Puiggrós y prometió una escuela exigente
Solá afirmó que "la reforma educativa está agotada"
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LA PLATA.- "La reforma educativa en la Argentina planteada en los años 90 está agotada y debe ser cambiada", afirmó ayer el gobernador bonaerense, Felipe Solá, durante la asunción de Adriana Puiggrós como directora general de Cultura y Educación. Al reemplazar a Mario Oporto, responsable de la cartera educativa provincial durante cuatro años y ahora jefe de Gabinete, prometió una "escuela exigente".
El acto se desarrolló en la Escuela Nº 33 de Quilmes, en un contexto que intentó reflejar el perfil que se busca para la nueva gestión. La nueva ministra de Educación se mostró ayer cercana a los alumnos, docentes y padres y lo hizo rodeada por la mayoría de los integrantes del gabinete provincial, como una forma de reforzar la idea de la educación como prioridad expresada por Solá la semana última. A la jura también asistieron el viceministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, y la vicegobernadora bonaerense, Graciela Giannettasio, que se retiró antes de que Solá y Puiggrós dieran sus discursos.
Los principales representantes gremiales docentes, que anticiparon la posibilidad de nuevos conflictos, fueron invitados, pero no concurrieron.
Según Solá, los cambios educativos de la última década están agotados porque "éste no es el país que pensaron que iba a ser quienes llevaron adelante esa reforma. Es una Argentina distinta, más empobrecida, pero con otro norte: el de la soberanía política y de la independencia económica". Además, expresó el deseo de que el sistema de educación bonaerense "vuelva a tener una escuela primaria de siete años y una escuela secundaria de seis".
Discurso integrador
Puiggrós se hizo cargo de un sistema educativo de 260.000 docentes y 4,5 millones de alumnos y que, desde el año próximo, contará con $ 7500 millones. El incremento presupuestario, de $ 700 millones, no contempló un aumento salarial para los docentes y esto provocó malestar entre los gremios que ya anticiparon conflictos. La nueva ministra dijo que espera tener una buena relación con ese sector, con el que mantuvo un contacto informal la semana última.
En su discurso, Puiggrós puso el acento en la vinculación de la educación con el trabajo, la capacitación de los maestros y la incorporación de tecnología. Anticipó, además, que promoverá una escuela exigente, abierta al diálogo.
La flamante funcionaria consideró que para salir de la crisis se necesita "del trabajo de todos, desde los porteros de las escuelas hasta el gabinete provincial". Y agregó: "Aquí están los ministros para ayudarnos a resolver los problemas que no podemos solucionar en el aula".
Prometió escuchar y consultar a los docentes y pidió a los padres de los alumnos que se involucraran con la educación: "Necesitamos que las mamás y los papás ayuden a sus hijos a hacer la tarea", aconsejó.
Uno de los principales objetivos de la "escuela exigente" que impulsará Puiggrós es que los jóvenes se inserten en el mercado laboral: "Queremos que los chicos que terminan la escuela secundaria estén capacitados para entrar en la Universidad, la educación superior y el mundo productivo porque todos algún día van a tener que trabajar", dijo.


