Kafka, unido a la Argentina
1 minuto de lectura'
Los universos de Borges y Kafka siguen enlazados de la mano de la Argentina y la República Checa, cuyas representaciones diplomáticas han decidido que en ese cruce de culturas hay aún mucho por explotar.
En esta ocasión dos acontecimientos celebrados en Praga volvieron a fundir a dos monumentales escritores en sendos acontecimientos, de esos que hermanan a pueblos distantes y de culturas disímiles. Y el embajador argentino en la República Checa, Juan Eduardo Fleming, sigue siendo un factor decisivo en la construcción de esa hermandad.
El domingo último, la Argentina estuvo presente en el homenaje a Franz Kafka, nacido en 1883 y fallecido hace 101 años. Fleming puso de relieve el deseo del gobierno argentino de "honrar a los héroes culturales".
Los lectores argentinos supieron de la obra del escritor nacido en Praga que escribía en alemán gracias a las traducciones de Borges, que celebraba "la feliz desobediencia" del amigo de Kafka, Max Brod, que preservó su obra de la destrucción exigida por su hacedor.
Anteayer, también en Praga, por una iniciativa de la Argentina que la República Checa aceptó y acompañó, concluyó la primera edición de la bienal "e-Golems", impulsada para el estímulo del vínculo entre ambos países en tres planos: la cultura, la ciencia y la tecnología, y la empresa.
Fleming explicó que la idea de la bienal, con nombre cibernético tan borgeano como kafkiano, se inspiró "en la figura del Golem, objeto del poema homónimo de Borges que en su acepción metafórica remite a la computadora y a sus desarrollos conexos, como el robot". Su nombre "e-Golems" quiere decir "Golems electrónicos".
La bienal, de la que participaron 11 países, apuntó a indagar el impacto de los desarrollos científicos y tecnológicos, desde la inteligencia artificial, la robótica e Internet hasta las nanotecnologías, en la cultura, el arte y la llamada sociedad de la información, cuya cumbre mundial habrá de tener lugar, a fines de este año, en Túnez.
Entre otras actividades se inauguró la exposición "Com.bi.nación, encuentro de la ciencia con el arte´, en el Museo Kampa de Arte Moderno de Praga, con obras de los artistas argentinos Julio Leparc y por Luis Fernando Benedit. Si la pretensión de la bienal, como explica Fleming, es conocer el impacto social de los avances científicos y tecnológicos para "humanizarlos", comenzar por un vínculo cultural más estrecho parece un camino inmejorable.



