
La amarga herencia de Francis Bacon
Por Carol Vogel De The New York Times
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NUEVA YORK En vísperas de lo que pudo haber sido uno de los juicios más desagradables en el mundo del arte, el albacea de Francis Bacon, en representación de su heredero, y los marchands del artista, Marlborough U.K. y Marlborough International, acordaron retirar una causa judicial, entablada en Inglaterra hace dos años. En ella, se acusaba a los marchands de haber ganado decenas de millones de dólares en forma fraudulenta tasando numerosas pinturas de Bacon por debajo de su valor real.
Conforme el arreglo, cada parte cargará con sus costas y ambas se librarán del riesgo de perder un caso del que podrían haber salido malparadas, además de tener que pagar la totalidad de las costas. Estas podrían haber superado los 15 millones de dólares.
Otro hecho influyó en la decisión del albacea de no ir a juicio: al único heredero, John Edwards, acaban de diagnosticarle un cáncer de pulmón. "Iba a ser un juicio largo y duro", comentó John Eastman, uno de los abogados del demandante. Acotó que su resultado incierto fue uno de los factores que más incidieron en la decisión del albacea de cerrar el caso.
Bacon murió en 1992, dejando como heredero a Edwards, un hombre solitario y retraído con quien mantenía una relación filial. A lo largo del tiempo, sus cuadros con personajes distorsionados y angustiados alcanzaron en las subastas valores unitarios de hasta 6 millones de dólares, convirtiéndolo en uno de los más célebres artistas británicos de posguerra. Según sostuvo la demandante, Marlborough controlaba las finanzas y la vida privada de Bacon hasta sus menores detalles, a punto tal que pagaba sus facturas de lavandería y le daba dinero para sus gastos personales. De este modo, podía comprarle pinturas a precios bajísimos y revenderlas prontamente por sumas considerablemente mayores.
Stanley Bergman, uno de los abogados de Marlborough, tildó de infundadas estas acusaciones y dijo que el demandante "comprendió que sus cargos carecían de mérito".
Según informó Eastman, el albacea, Brian Clarke, está completando los planes para crear la John Edwards Charitable Foundation , destinada al estudio de Francis Bacon y su obra.




