
La Biblioteca Total
Por María Esther Vázquez
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Sentados en el escritorio de Bioy (el mismo en donde trabajó durante más de cincuenta años con Borges) vemos en la pantalla de una computadora mínima, el CD-ROM La Biblioteca Total, que es, en realidad, un viaje por el universo de Borges. Las primeras imágenes muestran su rostro, y, de pronto, la cabeza de un tigre de Bengala. El tigre de la infancia de Borges, que aparece luego en su prosa y en su poesía: "Desde este remoto puerto de América del Sur/ te sigo y sueño/ Oh tigre de las márgenes del Ganges".
Luego viene el laberinto cuyo centro es un hexágono, abierto hacia un indefinido número de cuartos idénticos asomados a un abismo también hexagonal; todas las paredes del hexágono menos dos están cubiertas de anaqueles donde se alinean en un orden desconocido e igual a sí mismo miles de libros. La biblioteca se repite hacia arriba y hacia abajo, hacia la derecha y hacia la izquierda infinitamente. Podemos verla: atravesando espacios llegamos a un libro; la enciclopedia que guarda más de 350 materias borgeanas. Y a través de la magia de la pantalla cruzamos jardines, subimos por los muros y entramos por ventanas de casas que muestran el universo de Borges. Y en los escritorios de los cuartos abrimos cajones que se deslizan con el ruido natural de la madera, y vemos documentos rarísimos, manuscritos, fotografías, una serie de experiencias infinitas. "Esto tiene una fuerza que ya quisiéramos que tuviera la literatura, me conmueve" -dice Bioy-. "A Borges también le habría gustado porque hace renacer todo un mundo, una vida de años. Sé que estaría tan conmovido como yo lo estoy ahora. Además, oír su voz es como si estuviera aquí otra vez con nosotros.".
El creador del CD-ROM, Nicolás Helft, nos cuenta: -Debo aclarar que se ha hecho entre tres, la empresa Weber-Ferro a través de Daniel Ferro, su director y mi socio en este proyecto, Pablo Pereyra, el responsable creativo, y yo que estoy más al tanto del mundo de Borges y de la cultura. Ferro es el responsable del diseño y producción del sistema.
-¿Cómo organizaron La biblioteca total?
-Quisimos que fuera una biblioteca moderada por el cuento La biblioteca de Babel y el ensayo anterior La biblioteca total. Buscamos reproducir algo de su universo sin la ambición de igualarnos a él.
-¿Por qué no? Son dos lenguajes distintos; el de Borges, literario, y el de CD-ROM, multimedial con imágenes, texto, música.
-No pretendemos igualarlo. Tratamos de reproducir la tensión narrativa que se genera a través del cuento, donde la tensión está dada un poco por la búsqueda hacia otros libros canónicos que, naturalmente, son casi imposibles de encontrar en un mundo formado por el azar. Por supuesto, ayudamos al usuario. Utilizamos la interfase del libro y una gran biblioteca, que es lo más natural para representar a Borges y todo está ordenado como una enciclopedia; así es muy fácil entrar; ahí están sus ideas y todo lo que le gustaba: Poe, La Divina Comedia, Kafka, Las mil y una noches, Xul Solar... Y están su vida, su entorno, algunos textos de primeras ediciones, tan difíciles de conseguir. Así tratamos de dar, con el lenguaje simple y nuevo del CD-ROM y el de las computadoras, una imagen de su mundo.
-He visto que has ilustrado los años treinta con la Revista Multicolor de los sábados de Crítica. "Ese es un buen ejemplo. De esta revista (62 números) hemos hecho una selección -ése ha sido mi trabajo- y mostramos pequeños fragmentos y hay una lupa sobre aquellos que yo quiero mostrar especialmente.
-También hay lupas sobre textos manuscritos de Borges.
-Sí, y está no tanto para leer sino para explorar el valor gráfico que tiene la letra de Borges. Por ejemplo, en el manuscrito de Kafka y sus precursores, se puede ver que no utilizaba números sino pequeñas formas geométricas para las llamadas y aprovechaba al máximo la página. La gente familiarizada con su letra, advierte cómo se va apretando en los años cuarenta, a diferencia de los veinte, quien era más suelta y dejaba bastantes blancos.
-Quizá cambió cuando se fue acercando a la ceguera y porque en los cuarenta era muy pobre a diferencia de los veinte que fueron más opulentos.
-Además en los treinta se produce un corte en su vida; pareciera que de la felicidad pasa a la desdicha.
-Tanto vos como tus padres han pasado años reuniendo textos y cosas de Borges, pero, ¿qué fue lo más difícil de encontrar?
-Los ejemplares de Crítica. Para buscarlos hemos recorrido el mundo.
-¿Qué te llevó a hacer este trabajo?
-Borges, para mucha gente, puede presentar dificultades y aburrimiento. Hemos tratado de separar acá la parte entretenida o emocionante con la parte factual que está en la enciclopedia. Entonces, llevados por la voz de Borges, uno puede meterse y ver, por ejemplo, los círculos del infierno ilustrados con manuscritos del siglo XIV y disfrutarlos y después, al interesarse, encuentra toda clase de datos.
-Es decir que La Biblioteca total es un laberinto lleno de señales...
-Sí, es una forma linda de decirlo. Busqué tratar temas muy complejos en una forma simple y agradable y crear un ambiente de intimidad.
-¿Cuántas horas puede explorar un lector muy curioso La Biblioteca total?
-Muchas: cinco, diez. Depende de sus intereses. Hay cientos de imágenes, que, lo sé, sumarán lectores a la obra de Borges. Un lenguaje lleva a otro.
-¿En cuánto tiempo hiciste el trabajo y cuánto costará el CD-ROM?
-Un año y medio. Costará entre 85 y 100 pesos y se presentará el 8 de octubre en la Biblioteca Nacional. Se mostrarán fragmentos y lo comentarán alternativamente Isidoro Blaisten, Sergio Renán -que hizo la locución-, usted, yo... Además, es un objeto liviano, chico. Lleva un librito con un prólogo de Ricardio Piglia y una serie de instrucciones para trabajar el CD-ROM.
-¿A quién se le ocurrió el título?
-A mí, pero en realidad Borges lo escribió primero.




