
La era de los periodistas multimedia
No importa cuál sea el avance tecnológico, la noticia será siempre el centro del negocio informativo
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HONG KONG.- La idea de que las nuevas generaciones de periodistas llevarán una vida laboral enteramente distinta de la de sus viejos colegas se abrió paso con más fuerza y ejemplos en el congreso anual de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN) que en cualquier otra reunión del pasado.
¿Qué decir? Los gurúes de la industria periodística son listos; si no, no serían gurúes. Más admirable aún es que nadie lleva la cuenta de sus desaciertos, pero sí de que vaticinan cambios con una constancia envidiable para los fabricantes de corbatas, que también viven de la renovación de los modelos. Un deporte que practican los gurúes es echar tierra sobre la tumba de un ex senador norteamericano, Charles Duell. Debe ser una de las tumbas con más tierra encima que se conozca. Y Duell hizo en 1897 lo posible para que así fuera. "Señores, hay que cerrar la Oficina de Patentes de los Estados Unidos -urgió Duell, anticipándose a FIEL en el reclamo de reducir el gasto público-. Todo lo que había que inventar, se ha inventado."
Después de escuchar una vez más esa infaltable cita lapidaria en el congreso de la WAN, uno se revuelve en el asiento antes de expresar dudas sobre un anuncio como el de que la tecnología hará poco menos que irreconocibles algunas de las reglas de oro del periodismo de toda la vida. La leche de la misericordia no se agrió solamente para la memoria del senador Duell. John Beeston, director de Noticias para la CNN.com del sudeste asiático, sostuvo enfáticamente, al dirigirse a los asistentes: "Lo siento por ustedes: en la prensa gráfica tendrán que hacer ajustes más importantes, a fin de adecuarse a las demandas y oportunidades de la nueva era digital mundial, de los que hubo que hacer en los medios audiovisuales".
Beeston explicó de qué manera ha cambiado en la CNN el trabajo periodístico desde que se dispone de elementos de tan inmediata y completa comunicación como los video-teléfonos. Los utilizaron en la India, durante el terremoto de comienzos de año, y en la isla china de Hainan, después, tan pronto cayó el avión militar norteamericano que aún sigue allí. Hasta no hace mucho tiempo, los televidentes hubieran recibido en los primeros momentos sólo imágenes con un mapa y una foto de archivo con la cara del periodista enviado al escenario de ese tipo de hechos y oído la voz con frecuencia difícilmente audible de aquél.
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Un informe rotundo de la consultora Innovación Periodística circuló en el congreso: los diarios, pronostica, se transformarán en agencias informativas multimedios y esto exigirá la capacitación interdisciplinaria del personal.
Para eso estaba Lynn Zoch, profesor de la Universidad de Carolina del Sur. Zoch señaló la importancia que de aquí en adelante tendrán instituciones de entrenamiento y preparación de periodistas del mañana como el centro Newsplex, de IFRA, la entidad de los ejecutivos de producción de diarios de todo el mundo. "Los cambios en la tecnología de reunir información producirán novedades profundas en las redacciones y en la educación periodística", pronosticó Zoch.
La inevitabilidad de tales cambios se observa desde dos perspectivas. Primera, y obvia: una noticia es una noticia y, cualquiera que fuere la forma en que circule, pertenecerá igualmente al corazón del negocio periodístico. Segunda, los diarios no están condenados para siempre a expresarse apenas a través de un soporte, el papel, sino que podrán utilizar las vías que resulten, según las circunstancias, más convenientes: la radio, la TV, el texto-web, el video-web, la radio-web y todas ellas con crecientes posibilidades a medida que las bandas de transmisión sean más anchas y la telefonía celular de tercera generación esté en el circuito comercial en todas partes.
Hay comederos y hay restaurantes de gran servicio, gran ambientación y gran cocina. Uno elige, como elegirá el diario que quiere leer en el futuro. ¿Hasta qué punto los diarios de excelencia podrán disponer que todos los días, invariablemente, sus periodistas relaten historias para la Web, para la radio, para sus canales de televisión, saquen fotografías y además escriban, etc., etc.? ¿No será la diversificación un obstáculo para la calidad que de ellos se espera?
Van Valjakka, del Turun Sonomat, el tercer diario en circulación de Finlandia, hizo una observación criteriosa. "Depende de lo que estemos hablando: una conferencia de prensa ordinaria puede ser cubierta por un periodista para los diversos medios de una compañía; otro cantar es con los asuntos más complejos. ¿Cómo resolver el de una nota de investigación?"
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No es ésa una cuestión que los periodistas más recalcitrantes de la vieja escuela vayan a poder sacarse fácilmente de encima. La Universidad de Carolina del Sur ha hecho encuestas sobre 5700 periódicos entre los 20.000 que circulan en el mundo. En unos 600, los periódicos ya ingresan en la Web, por audio y video, material periodístico. Y, entre estos periódicos, son menos los que lo hacen con sus propios redactores. Cuando esto ocurre, quien decide lo que se edita no es una autoridad de la Redacción o de las versiones on line; es un nuevo e importante actor: el editor multimedia.
Los más escépticos dirán que toda ola termina en espuma. Está bien, ¿pero cuándo? Como eso es difícil imaginarlo, hay gente muy seria que se ha preparado académicamente para la atención de este nuevo fenómeno en la prensa: en el Centro Europeo de Periodismo, en el Instituto Real de Tecnología de Medios y Artes Gráficas, de Estocolmo, y en las universidades de Minnesota y de Singapur, entre otras.
Uno de los puntos cruciales que presionan a la prensa gráfica para expresarse simultáneamente por diversas vías de comunicación es la búsqueda de perfección en los sistemas de distribución, incluso los de sus propios ejemplares. Pepc, una compañía holandesa con stand en el congreso, anunció que está en condiciones de poner, en poco tiempo más, máquinas expendedoras de diarios en los hoteles: entregarán versiones tabloide, en blanco y negro, y la empresa periodística recibirá 25 centavos de dólar por copia, mientras los lectores pagarán introduciendo en la máquina expendedora su tarjeta de crédito. El stand de Pepc estaba decorado con copias de diarios de diversas partes del mundo, entre ellos uno de la Argentina, que no es La Nación , y sobre el cual el señor Roy Piceni dijo que tiene negociaciones adelantadas.
Cuando uno puede retirar dinero de los cajeros automáticos durante las 24 horas, cuando los shoppings comienzan ya en algunos lados a trabajar sin discontinuidad horaria, cuando la calidad de todos los servicios mejora, la gente vota con los pies, afirmó seriamente Hugo Drayton, uno de los principales ejecutivos de la empresa editora de The Daily Telegraph. Sí; si el producto no responde a la calidad prevista o llega tarde, el consumidor o usuario mueve sus pies para ir a devolverlo.
Drayton hizo los siguientes anuncios:
- La prensa europea sigue con atención los éxitos de The Wall Street Journal con sus servicios pagos por Internet.
- El Financial Times cobrará por el ingreso en su sitio a partir de septiembre próximo.
- The Daily Telegraph, "una vez que se nos pase el susto del año 2000", comenzará a cobrar en la Web por las informaciones que contengan un valor añadido.
- The Daily Telegraph ha dispuesto tratar de diferente manera cierto tipo de informaciones. Días atrás, tuvo una entrevista exclusiva con el primer ministro británico, Tony Blair, pero publicó sólo un resumen en sus páginas y remitió a los lectores a la Web por si estaban interesados en el texto completo. Prevé dejar de publicar en el diario las largas estadísticas bursátiles, derivándolas a la Web.
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Antes de que llegara el turno de los clásicos consultores mundiales de empresas periodísticas, los de McKinsey & Company, fue un periodista, Juan Luis Cebrián, del Grupo Prisa, de España, quien recordó a todos un par de principios inmutables sobre los que actúa la prensa: primero, un diario es creíble cuando es independiente y es independiente cuando es rentable, porque sólo las empresas sin subsidios son independientes. Segundo, la credibilidad exige decir sí a la cautela, sí a la prudencia y no a los rumores y supone administrar las noticias como si fueran un bien público, porque de otra manera la gente no ejercería el derecho a la información.
"Vean la empresa periodística de una manera holística, desde todos los ángulos", propuso a los editores el informe 2001 de McKinsey, que reveló un estudio sobre quince grupos periodísticos analizados en diversas partes del mundo y que dejó como saldo un Ebitda promedio -es decir, ingresos antes de impuestos, intereses, amortización- del 18 por ciento. En otras palabras, la prensa viene de un período de rentabilidad importante con excepción de algunos países, pero está comenzando a sentir los efectos de la desaceleración económica en Estados Unidos y partes de Europa.
Según McKinsey, los costos promedio de los diarios se distribuyen aproximadamente así: personal, 30 por ciento; papel, 17 por ciento; impresión, 16 por ciento; distribución, 12 por ciento; servicios, 11 por ciento; contenido editorial, 10 por ciento; otros, 4 por ciento. "Concéntrense en las operaciones esenciales, tercericen el resto. Siempre tienen la obsesión por el costo del papel y ahora es posible que la tengan en mayor medida, porque en un año la tonelada de papel ha pasado de 515 dólares a 650 dólares. Sean inteligentes y racionalicen con igual rigor todos sus gastos", recomendó McKinsey.
No todo está inventado, pero cuánto, de qué manera y en quiénes las nuevas tecnologías gravitarán en los próximos años en la forma en que se han hecho siempre los diarios, no pueden decirlo ni los más veteranos de la prensa gráfica mundial, los dueños del Postoch Inrikes Tidningar, el periódico sueco fundado en 1645. Pero algo va a pasar, sin duda.




