La esposa de Noam Chomsky dice que el filósofo fue víctima de la “narrativa manipuladora” de Epstein
Admite que ella y su pareja, el reputado intelectual de izquierdas, recibieron dinero y otros favores del convicto que se quitó la vida en 2019; el lingüista sufrió un derrame cerebral en 2023 del que nunca se recuperó
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Tras las escandalosas revelaciones de los Archivos de Epstein, que involucran al filósofo estadounidense Noam Chomsky, que en 2019 aconsejó a Jeffrey Epstein sobre el modo de gestionar el efecto de las denuncias de abuso y tráfico de menores, la esposa del lingüista, Valeria Wasserman, respondió las consultas del periodista Aaron Maté, que publicó las respuestas a modo de comunicado en la plataforma Substack. Chomsky sufrió un derrame cerebral grave en junio de 2023 y no puede hacer comentarios sobre la cuestión.
Wasserman -que rompió el silencio luego de que la noticia de la amistad de su esposo y de ella con Epstein se convirtiera en objeto de debate en medios de comunicación y en redes sociales en todo el mundo- admite que ambos recibieron no pocos favores del financista. Ambos asistieron a “reuniones sociales, almuerzos y cenas donde Epstein estuvo presente y se trataron asuntos académicos”, fueron asesorados en cuestiones financieras y se hospedaron en departamentos de Epstein en Nueva York y en París, años después de la primera denuncia de abuso de menores contra el financista, que tuvo lugar en 2008. Wasserman presenta a Chomsky como una víctima de la “narrativa manipuladora” del financista.
Noam Chomsky's wife responds to Epstein controversyhttps://t.co/3uEsb5pmXP
— Aaron Maté (@aaronjmate) February 8, 2026
“Nunca presenciamos ningún comportamiento inapropiado, delictivo o reprobable por parte de Epstein ni de otros -aclara-. En ningún momento vimos niños ni menores de edad presentes. Justifica los consejos de su pareja al pedófilo convicto en pleno auge del Movimiento MeToo: “Las críticas de Noam nunca se dirigieron al movimiento feminista; al contrario, siempre ha apoyado la equidad de género y los derechos de las mujeres. Lo que ocurrió fue que Epstein aprovechó las críticas públicas de Noam hacia la cultura de la cancelación para presentarse como víctima de ella”.
“Fue profundamente perturbador para ambos darnos cuenta de que nos habíamos involucrado con alguien que se presentó como un amigo útil pero que llevó una vida oculta de actos criminales, inhumanos y pervertidos -afirma Wasserman, años después del suicido de Epstein, en 2019-. Desde que se reveló el alcance de sus crímenes, estamos conmocionados”.
“Como muchos saben, mi esposo, Noam Chomsky, que ahora tiene 97 años, enfrenta importantes problemas de salud después de sufrir un derrame cerebral devastador en junio de 2023 -comienza el comunicado-. Actualmente, Noam recibe atención médica las 24 horas del día, los 7 días de la semana y está completamente incapacitado para hablar o participar en un discurso público. Desde esta crisis de salud, he estado completamente absorta en el tratamiento y la recuperación de Noam, siendo la única responsable de él y de su tratamiento médico. Noam y yo no contamos con ningún tipo de apoyo en relaciones públicas. Por esta razón, solo ahora he podido abordar el asunto de nuestros contactos con Jeffrey Epstein”. Residen en Brasil.
Ella y Chomsky han sentido “un profundo peso por las preguntas sin resolver en torno a nuestras interacciones pasadas con Epstein”, dice. En uno de los correos desclasificados, Chomsky describía la amistad con Epstein como “profunda, sincera y duradera”.
“A lo largo de su vida, Noam ha insistido en que los intelectuales tienen la responsabilidad de decir la verdad y exponer las mentiras, especialmente cuando esas verdades les resultan incómodas -recuerda Wasserman-. Como es bien sabido, una de las características de Noam es creer en la buena fe de las personas. Su excesiva confianza, en este caso específico, nos llevó a tomar decisiones muy equivocadas”.
Ella y Chomsy trabaron amistad con el magnate financiero en 2015, ”cuando muy poca gente conocía la condena de Epstein en 2008 en el estado de Florida, mientras que la mayoría del público, incluidos Noam y yo, la desconocía”, se justifica Wasserman. “Eso solo cambió tras el informe de noviembre de 2018 del Miami Herald”. Sin embargo, el vínculo entre la pareja y el financista continuó.
Epstein, dice Wasserman, se habría presentado como “un filántropo de la ciencia y un experto en finanzas” ante el ingenuo filósofo. “Captó la atención de Noam y comenzaron a escribirse. Sin saberlo, abrimos la puerta a un caballo de Troya”, grafica. “Epstein comenzó a rodear a Noam, enviándole regalos y creando oportunidades para conversaciones interesantes en áreas en las que Noam ha trabajado extensamente. Lamentamos no haber percibido esto como una estrategia para atraparnos y socavar las causas que Noam defiende”.
“Almorzamos en el rancho de Epstein una vez, con motivo de un evento profesional; asistimos a cenas en su casa de Manhattan y nos alojamos varias veces en un apartamento que nos ofreció cuando visitamos Nueva York. También visitamos el apartamento de Epstein en París una tarde con motivo de un viaje de trabajo. En todos los casos, estas visitas estaban relacionadas con los compromisos profesionales de Noam. Nunca fuimos a su isla ni supimos nada de lo que ocurría allí”. Tampoco vieron a menores de edad en esas ocasiones.
“Epstein propuso reuniones entre Noam y figuras que le interesaban, debido a sus diferentes perspectivas sobre temas relacionados con su obra y pensamiento. Fue en este contexto académico que Noam escribió una carta de recomendación”.
“El correo electrónico de Noam a Epstein, en el que este le pidió consejo sobre la prensa, debe interpretarse en contexto -sugiere-. Epstein le había afirmado a Noam que estaba siendo perseguido injustamente, y Noam habló desde su propia experiencia en controversias políticas con los medios. Epstein creó una narrativa manipuladora sobre su caso, en la que Noam, de buena fe, creyó. Ahora está claro que todo fue orquestado, ya que, al menos, una de las intenciones de Epstein era intentar que alguien como Noam reparara la reputación de Epstein por asociación”.
“Las críticas de Noam nunca se dirigieron al movimiento feminista; al contrario, siempre ha apoyado la equidad de género y los derechos de las mujeres -afirma-. Lo que ocurrió fue que Epstein aprovechó las críticas públicas de Noam hacia la cultura de la cancelación para presentarse como víctima de ella”.
Chomsky y su pareja recién advirtieron quién era Epstein en julio de 2019, tras el segundo arresto del abusador y traficante de menores. “Supimos el alcance y la gravedad de lo que entonces eran acusaciones, y ahora están confirmadas, de crímenes atroces contra mujeres y niños. Fuimos negligentes al no investigar a fondo sus antecedentes. Fue un grave error, y por ese error de juicio, me disculpo en nombre de ambos. Noam me contó, antes de su derrame cerebral, que sentía lo mismo”, se lamenta.
“En 2023, la respuesta pública inicial de Noam a las preguntas sobre Epstein no reconoció adecuadamente la gravedad de sus crímenes ni el dolor persistente de sus víctimas, principalmente porque Noam dio por sentado que condenaba tales crímenes. Sin embargo, siempre se requiere una postura firme y explícita en estos asuntos”.
Sobre el dinero que Chomsky recibió de Epstein, dice que el finacista le había pedido a Noam que desarrollara un “desafío lingüístico” que Epstein quería establecer como premio. “Noam trabajó en él y Epstein envió un cheque por veinte mil dólares como pago -detalla-. La oficina de Epstein se puso en contacto conmigo para coordinar el envío del cheque a nuestra dirección particular”.
“En cuanto a la transferencia reportada de aproximadamente 270.000 dólares, debo aclarar que estos eran fondos propios de Noam -señala-. En ese momento, Noam había identificado inconsistencias en sus recursos de jubilación que amenazaban su independencia económica y le causaban gran angustia. Epstein ofreció asistencia técnica para resolver esta situación específica. En este asunto, Epstein actuó en consecuencia, recuperando los fondos para Noam, en una muestra de ayuda y muy probablemente como parte de una maquinación para obtener mayor acceso a Noam. Epstein actuó únicamente como asesor financiero en este asunto específico”.
Y finaliza: “Espero que esto aclare y explique retrospectivamente las interacciones de Noam Chomsky con Epstein. Noam y yo reconocemos la gravedad de los crímenes de Jeffrey Epstein y el profundo sufrimiento de sus víctimas. Nada en esta declaración pretende minimizar dicho sufrimiento, y expresamos nuestra solidaridad incondicional con las víctimas”.
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