
La moda y el estilo de los hombres, reflejados en la revista Brando
La nueva publicación saldrá el sábado
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Lo primero que sorprende en el ejemplar de Brando, la revista mensual masculina que el Grupo de Revistas LA NACION pondrá en la calle este sábado, con un precio de tapa de $ 12, es un pequeño recuadro en el índice de contenidos, en el que se anuncia una producción de moda y estilo con Manu Ginóbili.
No muchas publicaciones pueden darse el lujo de tener una entrevista exclusiva con la estrella latina de la NBA y reservarla para algún número futuro. También Adolfo Cambiasso se sometió a las altísimas exigencias de la cámara de Brando antes de viajar a los Estados Unidos. Ellos son el futuro.
El primer número tiene en tapa a David Nalbandian, quien dentro de algunas semanas jugará una nueva serie de la Copa Davis, después de aquel partido heroico en el que venció a Lleyton Hewitt, en Australia. Es una larga entrevista realizada en Unquillo, ilustrada por una sesión de styling en la que el tenista luce prendas de primerísimas marcas.
Brando se sumerge minuciosamente en el universo del consumo de alta gama. Hay apuntes sobre el auge del consumo de carnes silvestre y referencias muy precisas sobre una silla diseñada por Herman Miller. También podrán encontrarse en sus páginas los encuentros (casi) secretos del exclusivo Fork Club, sociedad que reúne a un grupo de obsesivos de la gastronomía.
En un rápido vistazo al primer número de Brando puede encontrarse un breve informe sobre los esfuerzos de las líneas aéreas por satisfacer las demandas de la clase ejecutiva, y una crónica sobre la usina creativa de Nike firmada desde Oregon.
Hay, además, muchas notas destinadas a cubrir el interés del público al que va dirigida la revista y producciones de estilo con imágenes muy cuidadas, desde la que muestra en clave film noir a Dolores Fonzi hasta la que reúne a un grupo de talentos porteños: el chef Fernando Trocca, el restauranteur Juan Santa Cruz, el arquitecto Pablo Sánchez Elía, el director de publicidad Agustín Alberdi y el galerista Alberto Sendros.
Para evitar los prejuicios sobre las revistas masculinas, hay en Brando una idea de sensualidad que apuesta por el refinamiento. La publicación cruza dos estilos: las denominadas smart magazines con las revistas masculinas, de GQ a Esquire y de Arena a Cargo.
No es sólo una convicción editorial. Muchas marcas premium ayudaron en algún sentido a trazar los límites.
Uno de los artículos salientes del primer número es una crónica desde Sierra Leona, el país más pobre del mundo, firmada por el reconocido narrador contemporáneo Juan José Millás, dueño de una aguda capacidad de observación y un lirismo arrebatador. Hay otras firmas de prestigio local que se suman en el primer ejemplar: el arquitecto Alberto Bellucci, director del Museo Nacional de Bellas Artes; el narrador Pablo De Santis y Javier Iturrioz.
Con un cóctel en Recoleta, Brando se presentará mañana en sociedad, para satisfacer una fuerte demanda de lectores y anunciante del segmento high end.
El sábado estará en todos los quioscos y tendrá una circulación local y regional.




