La paz y la guerra
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En primavera, silenciosamente, el sotobosque se cubre en el Hallerbos de la ciudad de Halle, en Bélgica, de campos de jacintos salvajes, también conocidos como jacintos del bosque (Hyacinthoides non-scripta). El paisaje se vuelve, si acaso es posible, todavía más sosegado. Pero hace casi exactamente 84 años, el 10 de mayo de 1940, esta nación fue invadida por las fuerzas armadas nazis en otro arranque de lo que se dio en llamar guerra relámpago. Durante 18 días las ciudades, los pueblos, la campiña, los bosques y los jacintos de este pequeño país del noroeste europeo fueron arrasados por la muerte y la destrucción. Y finalmente se rindió. La ocupación alemana duró hasta 1944. Hay algo más que flores y hayas en este sereno retrato del Hallerbos. Hay paz, y si uno trata de figurarse el bosque invadido por tanques y soldados, quizá valore más ese bien intangible que solemos pasar por algo, la paz.
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