La pieza de 10.000 dólares fue recuperada por sólo 50 pesos
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"Las piernas me temblaron cuando vi en las manos sucias de un mendigo las famosas manitos de Rodin", contó ayer a LA NACION Marta Ruth Schwartz, propietaria de la casa de antigüedades en la que se recuperó la valiosa escultura de Auguste Rodin.
La pieza, cotizada en unos 10.000 dólares y robada a fines de mayo del Museo Nacional de Bellas Artes, fue recuperada por sólo 50 pesos (el equivalente a 17 dólares).
El comercio está ubicado en Paraguay 1514 y se llama Matilde - El almacén de las cosas viejas. Schwartz, de 59 años, lo atiende junto con su hermano y define de ese modo su local, y no como anticuario. Abrió a mediados de los años 80, con artículos que los clientes le dejaban en consignación, sistema que todavía mantiene.
Schwartz relató que a pocos días de haberse conocido el robo del estudio para manos de "El secreto", de Rodin, ocurrido el 29 de mayo último, "un señor de unos sesenta años, pelado y sin dientes, vestido con ropa muy vieja y maloliente, se me acercó mientras barría la vereda y ofreció venderme esta piecita. Sólo saqué unas moneditas que tenía en el bolsillo cuando vi el sello típico de los grandes museos. Pero este hombre me arrebató las monedas y salió corriendo, llevándose la escultura".
La escena se repitió casi dos meses después, el sábado 2 de agosto. En esta oportunidad Marta buscó 50 pesos que tenía en el negocio y se los dio al mendigo, que le dejó la obra.
"Dijo que era muy poco, pero los tomó y, como la otra vez, salió corriendo", contó Marta, que inmediatamente llamó a Carlos María López Ramos, secretario de la Fundación Fondo para el Patrimonio Argentino, con quien había tomado cursos de historia del arte.
El 7 de agosto López Ramos entregó la valiosa pieza al director del Museo de Bellas Artes con una carta en la que describe lo sucedido.
-¿Por qué llamó a López Ramos?
- Porque le tengo mucha confianza. Le pedí que verificara si se trataba de una pieza auténtica y que él la devolviera al museo.
- ¿No se le ocurrió llamar a la policía, teniendo en cuenta la obra de la que se trataba?
-No, porque hace un tiempo tuve una muy mala experiencia. Un vecino denunció que habíamos robado un candelabro. Nos lo sacaron y para recuperarlo perdimos muchísimo tiempo.
"Esperaba que alguien se contactara conmigo, pero hasta ahora no me llamaron ni para darme las gracias", confió, tras la recuperación de la obra.





