La serena arquitectura del vacío
Por María Esther Vázquez
1 minuto de lectura'
En las antiguas lenguas nórdicas de las primeros siglos de la Edad Media, puede leerse una crónica que informa acerca del orgullo de una madre que, viendo a su hijo de ocho años abrirle la cabeza de un hachazo a otro algo mayor, había dicho: "Es valiente, llegará ser un gran guerrero".
Desde entonces el mundo ha progresado, la ciencia y la técnica dan posibilidades infinitas, tanto que la expectativa de vida de apenas treinta años en el siglo XI, se ha ido más allá del doble en el XXI, pero los instintos feroces del cavernícola subsisten.
"Y ahora que lo humano / nos abandona..." ha escrito un gran poeta con una visión dolorida de la realidad actual, es cuando se escriben más libros de poesía que nunca. Libros buenos y libros mediocres. Pero se trata de libros para ser leídos por muy pocos; libros que los editores no quieren publicar porque no reditúan el costo; libros que los libreros no exhiben porque ocupan el lugar del best seller de la semana (reemplazado casi en seguida por el que está saliendo de la fábrica de impresos).
Todo lo referido a la conducta de los hombres ya lo dijo Shakespeare con dos palabras que pone en la boca de su personaje bufo, Falstaff, cuando éste reflexiona: "Mondo reo".
No obstante, no todo está perdido; es más, de entre la cantidad de hojarasca prescindible que la actualidad ha dado en llamar poesía, se rescatan algunas ediciones, ciertos nombres, se escriben ensayos sobre poetas, se dan premios importantes y más o menos secretos, se traducen. Y éste es el caso del poeta Roberto Di Pasquale, que del brazo de Chaia, su mujer, ha recorrido el mundo durante cuarenta años. Funcionario de la UNESCO, trabajó para desarrollar las técnicas modernas de enseñanza a través de la utilización del cine y de la televisión. Y cuenta que empezó su labor en Guatemala, pasó a Africa, estuvo en México, en París y ahora ha vuelto definitivamente a su país, la Argentina, porque dice: "No podemos esperar que esto sea un paraíso, pero tenemos la libertad de ser nosotros mismos. Y eso es mucho".
Publicado en su juventud por Eduardo Mallea, en el Suplemento literario de LA NACION y amigo entrañable de Basilio Uribe, ha reunido sus libros de poesía bajo un título común: Las alusiones , con la particularidad de que en cada nuevo volumen incluye los anteriores. Dirigió desde el primer número la Revista Buenos Aires, literario y fue miembro de la Fundación Argentina para la Poesía. En julio de este año, entre el 11 y el 24, participó en la plaza Saint-Sulpice, de París, en la XIX Feria de la Poesía como invitado de honor (un lugar espacioso y cerrado frente a la iglesia con sus escaleras imponentes y adentro los oscuros Delacroix). Allí presentó la edición de Architecture sereine du vide (Arquitectura serena del vacío), una antología de su obra, editada por Dumarchez con el apoyo del Centro Nacional del Libro y presentada por su traductor, el poeta Philippe Delaveau, laureado en el 2000 con el Gran Premio de la Academia Francesa. El libro, ilustrado por Seguí, tiene una edición común y otra de lujo, numerada, de cuarenta y cinco ejemplares que llevan, cada uno, un aguafuerte original de Seguí. Para Di Pasquale fue como una especie de consagración porque después de presentar el libro en la Feria de Saint-Sulpice, hizo una lectura de sus versos en la Maison de la Poésie en el teatro Moliére.
Cuando le pregunto qué poeta le gusta más, sonríe y con picardía me contesta: "Di Pasquale". Y yo recuerdo un poema suyo: "El último dolor / es el que menos duele./ El pañuelo de adiós / que agita / entre sus lágrimas / es un sueño / que regresa del olvido. / Ha llegado de lejos / confundiendo / la vida con lo eterno".
Cuando le pregunto qué espera todavía de la vida, sin vacilar, dice: "seguir escribiendo y estar al lado de Chaia, mi mujer".
- 1
2“Diplomacia cultural”: desde Nueva York, un argentino busca globalizar el arte latinoamericano
- 3
“Vende humo”: Marcelo Birmajer critica a Yuval Noah Harari y a otros intelectuales israelíes por el “silencio” ante la guerra
4Del libro a la pantalla: las adaptaciones que marcarán el cine y el streaming en 2026

