La universidad en casa
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Las universidades virtuales son uno de los tantos exponentes de la tan mentada educación a distancia. Aunque esta clase de enseñanza puede desarrollarse fuera de Internet, la Red de redes se presenta como la opción más idónea para concretarla. Costos más bajos, acceso inmediato y disponibilidad permanente resultan algunas de las ventajas que justifican la utilización educativa de Internet.
Desde cualquier rincón del mundo una persona puede matricularse en una carrera virtual, el único requisito para hacerlo es tener acceso a una computadora y estar conectado a Internet (vía telefónica, satelital, cable módem o conexión inalámbrica). Ni el tiempo ni las distancias son una excusa para no ingresar en el plan de estudios de una universidad virtual. Los ciberalumnos administran sus tiempos: eligen cuanto tiempo le dedicarán al estudio y en que horario les resulta más conveniente hacerlo. La demanda de mayor flexibilidad horaria por parte de los estudiantes se corresponde con un escenario laboral cada vez más competitivo que exige una mayor dedicación horaria.
La interacción es el rasgo distintivo que las universidades virtuales ofrecen con respecto a los modelos tradicionales de educación. La interactividad se materializa desde el momento en que al alumno se le permite desplazarse de un ambiente a otro, hacer consultas de los archivos y bibliotecas electrónicas, asistir a video-conferencias y protagonizar teledebates.
La materia prima de los intercambios educativos es el conocimiento. La información llega hasta el estudiante vía correo electrónico y CD-rom. El alumno adopta un papel más activo: explora el ciberespacio para tomar contacto con aquellas informaciones que son de su interés. La mayoría de las universidades virtuales combinan ambas modalidades: no sólo le dan al alumno parte de la información que necesita, si no también los recursos para que él mismo la busque.
Según un estudio del especialista del Centro Regional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (CRESALC), José Silvio, las universidades desarrollan su presencia virtual desde diferentes perspectivas. Algunas se limitan a una presencia institucional, sin interactividad. El único fin de este tipo de página es que el cibernauta conozca las principales características de la universidad. Otras incorporan lo que Silvio llama "interactividad informativa", donde se detallan los nombres de los cursos ofrecidos, de los profesores y las direcciones de las facultades.
Las más dinámicas son sin duda aquellas páginas que ofrecen la posibilidad de interactuar, es decir enviar y recibir información de modo simultáneo. Dentro de esta categoría se ubican las de interactividad consultiva, que permiten que los suscriptores accedan a la biblioteca electrónica y a las bases de datos de la universidad. Las de interactividad comunicacional posibilitan la comunicación en tiempo real (chats) y en tiempo diferido (listas de discusión) entre los estudiantes.
La modalidad menos desarrollada de interacción es la llamada transaccional. que suma la posibilidad de realizar operaciones tan diversas como la suscripción en cursos, la compra de libros y documentos y la supervisión de sus estudios.
Desde este tipo de instituciones, el alumno es evaluado, entrega ejercicios vía e-mail y recibe una respuesta personalizada de su profesor virtual. Además, se buscan suplir la falta de las relaciones interpersonales con sus pares universitarios mediante chats, foros y la suscripción en listas de discusión.
Una de las propuestas más innovadora en materia educativa es la que ofrece la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), (http://www.uned.es ). Se trata de un campus virtual especialmente desarrollado para que el usario acceda a él desde un teléfono móvil. Por su desempeño en materia de cursos, masters y posgrados virtuales, UNED recibió, de parte de iBest, el primer premio al mejor Web educativo de España.
La Argentina tiene a su primer cibergraduada, Claudia Gómez Costa, quien recibió su Licenciatura en Educación en la Universidad Virtual de Quilmes (http://www.cvq.edu.ar/default.htm ). La institución imparte, desde 1999, las carreras de licenciado en educación, en administración, ciencias sociales, hotelería y turismo y comercio internacional. Se suman a estas propuestas, las maestrías en economía internacional y en ciencia, tecnología y sociedad.
Una alternativa diferente es la que ofrece el Centro de Estudios Univ-V (http://habitantes.elsitio.com/mlrob/index.htm ) que desarrolló un tipo de universidad dedicada a la gestión empresaria. Desde aquí, la empresa puede, entre otras cosas, crear su propio master adecuándolo a las exigencias de su mercado. De este modo, todo aquello que concierne a la formación de los empleados de una empresa puede centralizarse en una universidad virtual de este tipo. Un diplomado en Administración de Recursos Humanos, por ejemplo, cuesta diez cuotas de 120 pesos y se extiende entre nueve meses y un año.
El primer antecedente de una universidad dirigida a toda la comunidad latinoamericana, se remonta a 1994 cuando un grupo de filósofos e historiadores iniciaron un seminario de intercambio con Suecia en el área de las humanidades. Cuatro años después, nació formalmente la Universidad Virtual Latinoamericana (http://www.uvla.org ) que persigue el objetivo de abrir una ventana hacia un "descubrimiento de lo americano" y para ello ha instrumentado seminarios con intervención virtual permanente. "UVLA es una asociación sin fines de lucro, que sólo recibe de la Universidad de Lund un espacio para albergar los correos electrónicos", dijo a LA NACION Alfredo Armando Aguirre, uno de los coordinadores del sitio.
Con el objetivo de construir una Hyper realidad, en la que se integren la realidad virtual y la "realidad real", The Global Virtual University de Nueva Zelanda (http://www.gvu.ac.nz/ ) desarrolla video-conferencias, aulas y laboratorios virtuales en inglés, portugués e italiano. Pero desde el sitio advierten de que no se trata de una simple traducción si no de un abordaje temático desde la visión particular de la cultura a la que va dirigido el curso.
El éxito de las universidades electrónicas no está garantizado, sin embargo hasta 1996 en la sede virtual de la prestigiosa Universidad de California (UCLA), http://www.onlinelearning.net, se inscribieron más de doce mil estudiantes. Los programas están dirigidos a aquellos profesionales que desean continuar con su capacitación pero no cuentan con el tiempo suficiente para asistir a las tradicionales clases presenciales.
Desde México, desembarcó en Internet la Universidad Virtual de Monterrey http://mte.ruv.itesm.mx/uv.htm donde el profesor "más que enseñar, diseña experiencias, ejercicios y actividades que permiten y fomentan la colaboración". En este sitio, las doce maestrías se completan con un Aula Virtual Empresarial y programas de actualización para los docentes.
Algunas de estas instituciones, como la universidad virtual de Cataluña (http://www.uoc.es/extern/cs/home/home.htm ) utilizan los recursos propios de la multimedia para guiar al estudiante en su recorrido por el campus virtual. Aunque la intervención de tutores y profesores virtuales es fundamental para completar el proceso educativo, estas se completan con reuniones presenciales esporádicas. La dificultad se presenta, entonces, cuando el alumno vive a miles de kilómetros de la sede universitaria y le resulta imposible asistir a este tipo reuniones.
Notas relacionadas
http://www.lanacion.com.ar/99/06/15/g12.htm
http://www.lanacion.com.ar/00/08/18/c15.htm
http://www.lanacion.com.ar/suples/empleos/acu/see.htm
http://www.lanacion.com.ar/suples/empleos/acu/seg.htm





