
Largas filas en la víspera de San Cayetano
Cientos de fieles aguardan la llegada de la medianoche para poder ingresar en la parroquia del barrio de Liniers y poder venerar al santo del pan y el trabajo
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Cientos de fieles aguardaban la llegada de la medianoche, para poder ingresar en la Parroquia de San Cayetano, el santo del Pan y el Trabajo, cuyo día se celebra mañana en memoria de la fecha de su muerte, ocurrida el 7 de agosto de 1547.
Como cada año, los devotos de San Cayetano, que en la Argentina son tantos casi como los seguidores de la Virgen de Luján -la patrona del país-, se instalaron en las inmediaciones del templo, situado en la calle Cuzco, del barrio porteño de Liniers.
Aunque es pleno invierno y el frío no da tregua, muchos de los seguidores esperan hace más de un mes para poder agradecerle o pedirle a San Cayetano, benefactor de los pobres y protector de los enfermos.
Carpas y sillas. A lo largo de siete cuadras de la calle Bynon, que desemboca en la Parroquia, los fieles se instalaron hace una semana con carpas, sillas playeras, braseros, termo y mate, y esperan rodeados de imágenes de San Cayetano, espiguas con su estampa y velas amarillas.
El 12 de abril de 1671 el Papa lo santificó, pero su condición de patrono del Pan y el Trabajo emergió luego, como consecuencia de la crisis mundial de 1929, que acá desembocó en la revolución del ´30.


