Las disputas llegaron ya a García Márquez y a José Saramago
Finalmente, vendrá el narrador portugués
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Tras una jornada llena de controversias que motivaron la intervención de Gabriel García Márquez en una comunicación con las autoridades de la Real Academia Española, el escritor portugués José Saramago resolvió finalmente asistir al III Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), por realizarse en Rosario en noviembre próximo. Así lo confirmaron anoche a LA NACION fuentes oficiales y españolas.
El notable narrador portugués había renunciado, bastante irritado, a participar del congreso tras el escándalo que tuvo como protagonista al célebre García Márquez, que no fue convocado a esta tercera edición del congreso, tras haber inaugurado el primero en Zacatecas, México, y tras desistir de estar en el segundo, en Valladolid, España.
"No voy a ir al Congreso porque considero inaceptables las razones que se han invocado para no invitarlo. El expuso sus opiniones sobre la ortografía, pero no veo ningún motivo para castigarle por eso. No puedo asistir al congreso y en cada debate, en cada intervención, estar preguntándome dónde está García Márquez", había dicho Saramago. Paralelamente, en medio de la polvareda que se levantó en la Argentina y en el exterior, el Gobierno decidió invitar a García Márquez al III CILE. Pero, hasta anoche, la subsecretaria de Cultura, Magdalena Faillace, que preside la comisión ejecutiva que organiza el encuentro de Rosario, no pudo confirmar si la invitación oficial se había concretado.
Faillace dijo anoche a LA NACION: "Yo hablé con la senadora Cristina Fernández de Kirchner, presidenta honoraria del congreso, que le pidió al canciller [Rafael] Bielsa que cursara la invitación por los canales oficiales. Bielsa me dijo que se iba a dirigir al director de la Real Academia Española (RAE), Víctor García de la Concha, como corresponde".
Por su parte, el canciller Bielsa dijo anoche: "Nos gustaría que García Márquez fuera nuestro huésped si él tiene la voluntad de venir". Y agregó que hoy se comunicará con García de la Concha para preguntarle "si existe algún impedimento burocrático para que el escritor concurra al congreso".
El nombre de García Márquez nunca había sido, hasta esta semana, motivo de debate ni en el seno de la asociación de academias de la lengua -cuya presidencia ejerce la Real Academia Española (RAE)- ni para el Instituto Cervantes -responsables máximos de la nómina de ilustres participantes-, ni en la comisión ejecutiva local.
Según recogió ayer una fuente extranjera, García Márquez reaccionó con humor frente al entuerto, adjudicándose "la responsabilidad" de haberlo generado, en un diálogo telefónico con García de la Concha.
De inmediato, en serio, aclaró que no tiene diferencias con la RAE (ver recuadro) y que no asiste a congresos y actos fuera de México, como tampoco acepta más premios y distinciones después de haber recibido el Nobel de Literatura.
El origen de esta nueva controversia -entre otras que parecen signar el III CILE- habría estado en unas declaraciones que Faillace hizo a corresponsales extranjeros en la Casa de Gobierno, en una rueda de prensa convocada por la Secretaría de Medios para difundir el congreso. En esa ocasión, Faillace atribuyó, según distintas fuentes, la ausencia de García Márquez en la lista de participantes al III CILE a que "tuvo una presencia bastante alborotadora" en Zacatecas. En aquella ocasión, el narrador colombiano había propuesto "simplificar la gramática antes que la gramática termine por simplificarnos a nosotros".
Consultado el presidente de la Academia Argentina de Letras sobre este hecho puntual, Pedro Luis Barcia, expresó: "Es absolutamente falso que García Márquez no haya sido convocado por este asunto, como es de una gran ignorancia pensar que su propuesta pudo irritar a una academia de la lengua cuando, en rigor, el escritor retomó una vieja tradición de simplificar la ortografía, que nació con Alonso de Nebrija, autor de la primera gramática castellana y de la primera gramática romance". El tema, según explicó Barcia, lleva varios siglos de debate.
Simplificar la gramática
La propuesta de García Márquez, según comentó Barcia, "no sorprendió, porque el tema fue tomado en América por Andrés Bello y en la Argentina por Sarmiento. Por ello, Octavio Paz dijo que García Márquez era anacrónico y no revolucionario, como se dijo en su momento a raíz de su planteo".
Consultado sobre la versión que anoche algunos diarios on line le atribuían a Faillace en el sentido de cargar las tintas contra Barcia en relación con la concurrencia de García Márquez al III CILE, el presidente de la Academia de Letras dijo: "En la comisión organizadora nunca se abrió a debate el nombre de García Márquez, porque sólo nos abocamos a la nómina de los argentinos invitados al congreso".
Barcia dijo que, en caso de que García Márquez aceptara venir a la Argentina, sería una figura descollante en la clausura del III Congreso, que abrirán el escritor mexicano Carlos Fuentes y el juez y narrador jujeño Héctor Tizón, y cerrará el escritor santafecino Juan José Saer, residente en Francia.
Anoche, en diálogo con LA NACION, Faillace negó la versión que se le atribuye: "Nunca dije que Barcia se opuso a invitar a García Márquez. Sólo dije que había comentado en la comisión las declaraciones del escritor colombiano, en el sentido de que nunca vendría a la Argentina. Nuestro deseo era invitarlo al congreso. Pero eso fue al principio, cuando no teníamos una idea cabal de que a los participantes extranjeros los invitaba la asociación de academias y la RAE".
Otros que no vienen
Como si la controversia no hubiera sido suficientemente ruidosa, ayer Mario Vargas Llosa dijo que no asistirá al III CILE. En la fecha del cónclave rosarino, el autor de la monumental novela "Conversación en La Catedral" estará en París recibiendo un doctorado honoris causa en La Sorbona.
LA NACION supo también que otros conspicuos nombres comenzaron a desertar del listado inicial. Por caso, el presidente de la cadena de noticias CNN en Español, Chris Crommett, no vendrá a la Argentina. Desde Atlanta, fuentes inobjetables de CNN confirmaron a esta cronista la versión.
Tampoco estarán en el congreso el Premio Planeta 1991, el español Antonio Muñoz Molina; ni el Premio Cervantes y Premio Príncipe de Asturias, el colombiano Alvaro Mutis, ni el escritor argentino Alberto Manguel. Ayer, la comisión ejecutiva decidió incorporar -en reemplazo de Manguel- a la dramaturga Griselda Gambaro, "pues no había ningún representante del teatro", dijo Faillace.
Entre otros participantes que no vendrán al país se encuentran el especialista en lengua quechua, Rodolfo Cerrón Palomino; el ex presidente del Instituto Cervantes, Jon Juaristi; y el filólogo salvadoreño David Escobar Galindo.
Entre los argentinos no será de la partida el filósofo y escritor Santiago Kovadloff "por razones familiares" ni la lingüista Ana María Barrenechea, a quien sustituirá la directora del Instituto de Filología, Melchora Romero.
En lugar del inolvidable escritor Isidoro Blaisten, fallecido recientemente, Jorge Cruz coordinará el panel referido a "la apertura del español hacia la universalidad: el diálogo con otras literaturas".



