
"Los grupos pentecostales son el nuevo desafío para la Iglesia"
El cardenal Kasper dijo que la relación con los cultos cristianos está estancada
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La preocupación de los obispos latinoamericanos por la seducción que ejercen sobre los católicos las nuevas sectas religiosas y grupos pentecostales, carismáticos y evangélicos -expresada ante el Papa y los medios de comunicación en las últimas dos décadas- fue escuchada por el Vaticano.
El máximo responsable de la búsqueda de unidad entre los cristianos, el cardenal alemán Walter Kasper, admitió que es "urgente" enfrentar el problema ocasionado por esos grupos: la disminución de los fieles de las filas del catolicismo, así como de otras iglesias históricas.
Según Kasper -uno de los teólogos actuales más prestigiosos y funcionario del Vaticano desde comienzos del pontificado de Juan Pablo II-, el crecimiento exponencial de esos grupos y el surgimiento de nuevas tendencias éticas en algunas comunidades protestantes frenaron el diálogo entre los cristianos de diferentes denominaciones.
"El diálogo ecuménico está en cierto modo estancado, si bien los coloquios y encuentros, visitas y correspondencia no se han interrumpido", dijo el cardenal durante una conferencia que ofreció en la Universidad Católica Argentina, a pocas horas de llegar al país.
Luego, en diálogo con LA NACION, precisó: "Más que un estancamiento, diría que hay una nueva situación: ahora el diálogo es menos eufórico y vemos menos apasionadamente las diferencias".
Además de diferencias tradicionales, como el no reconocimiento del primado del Papa, Kasper afirmó que en el último tiempo se sumaron en comunidades protestantes "diferencias éticas muy complicadas", como posturas frente al aborto, la eutanasia y la homosexualidad.
Hasta mañana, Kasper dictará un seminario sobre ecumenismo en San Miguel. Si bien está dirigido especialmente a obispos, participan sólo 14 prelados y cerca de un centenar de laicos y religiosos de distintas provincias. Entre ellos están los obispos responsables del diálogo ecuménico de Uruguay, Pablo Galimberti; de Paraguay, Claudio Giménez Medina, y de Chile, Manuel Vial, además de su par argentino, monseñor Carlos Malfa, organizador del seminario.
Hoy, Kasper describirá lo que considera el mayor desafío ecuménico y problema pastoral urgente: el pentecostalismo. El principal problema no está en las iglesias históricas protestantes, sino en las sectas, antiguas y nuevas, y especialmente en los movimientos pentecostales, carismáticos y evangélicos, dirá esta mañana el cardenal alemán.
Al anticipar el texto que leerá hoy, Kasper sostuvo que "el proselitismo agresivo y la fascinación ejercida por estos grupos hacen que la Iglesia Católica, tal como sucede en otras iglesias históricas, vea su propio rebaño de fieles disminuir cada vez más. Y explicó que ni los instrumentos ni los objetivos de esos grupos son "puramente espirituales ni de origen o naturaleza cristiana".
Monseñor Juan Usma, oficial del Consejo Pontificio que preside Kasper y secretario de una comisión de diálogo católico-pentecostal, explicó también a LA NACION que según las estimaciones los pentecostales crecen el 2,2% por año, el doble que la población mundial.
Para el joven monseñor, de origen colombiano, la preocupación de la Iglesia no es por la reducción del número de fieles. "Cada católico que deja la Iglesia produce una herida a la comunión. Además, normalmente en los que adhieren a uno de estos grupos se generan sentimientos anticatólicos agresivos", dijo Usma.
Y aclaró que el grupo conocido como Iglesia Universal del Reino de Dios no es una iglesia y tampoco es reconocida como tal por los pentecostales, y que, "como otros grupos, tienen una eclesiología muy particular y un sistema financiero y de utilidad, si bien adoptaron las formas pentecostales".
Una cuestión de lenguaje
- En julio último, Benedicto XVI repitió, en un documento, que la Iglesia Católica es la "única verdadera" y generó reacciones críticas de representantes de grupos cristianos. Para el cardenal Walter Kasper, esa polémica podría haberse evitado "si el lenguaje usado no hubiese sido tan técnico". En diálogo con LA NACION explicó que "fue solamente una ratificación de lo que ya había dicho el Concilio Vaticano II en cuanto a que la Iglesia de Cristo subsiste en la Iglesia Católica, pero fuera de ella existen también elementos eclesiales".



