
Luis Arata, escultor secreto
Pocos saben que la escultura sinuosa de aluminio que acompaña al caminante en el entorno del Museo Nacional de Bellas Artes sobre la avenida Figueroa Alcorta es obra de Luis Arata. Escultor secreto, trabajador incansable más allá de nuestras fronteras, Arata murió semanas atrás luego de una larga y penosa enfermedad, custodiado a la distancia por el afecto entrañable de su hermana Jeannette Arata de Erize. Fue casualmente en su elegante departamento de Recoleta donde descubrí las "pinturas" de Luis Arata. Son planos de aluminio intervenidos por el buril paciente, que celosamente pule la superficie hasta lograr un inesperado movimiento. Como si una ola in crescendo se apoderara del espacio y fuera mutando, según el juego caprichoso de la luz. Luis Arata murió en Nueva York, donde pasó sus últimos años y donde proyectó entre otros el monumento para la Howmet Corporation, en Greenwich. Había nacido en Buenos Aires en 1925. Un talento escondido se adivinaba en el joven brillante que a los veintidós años se graduó de ingeniero civil e ingeniero industrial en la Universidad de Buenos Aires. Pero recién en los años setenta decidió abandonar la actividad profesional para dedicarse de lleno a la creación. Expone en 1970 en Art Gallery. Poco después presenta su grupo escultórico Aluminio en el tiempo destinado a la firma Camea. Es a partir de allí que el artista encuentra en el aluminio y en la chapa materiales afines a su voluntad expresiva. En 1971 se muda a Nueva York y expone en la galería de Bertha Schaeffer. El espíritu inquieto y el alma nómade lo llevarán a España, mientras recibe el encargo de murales para Buenos Aires y prepara una muestra en Washington. Pero es en Cádiz donde la impronta de Luis Arata encuentra su proyección óptima con la realización del monumento Hacia la luz. Años más tarde concretará esa secuencia de círculos, punto de encuentro en el entorno del Bellas Artes bautizada Clamor a la fraterninad, en un momento de la historia de nuestra patria signado por los desencuentros. Las formas, el movimiento y el desplazamiento del volumen en el espacio definen una producción vasta y ecléctica. Homenaje a la Patagonia es la culminación de una ideario declarado públicamente por Luis Arata: hacer de su obra "un camino de paz en un mundo plagado de guerras".
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